El Real Madrid mostró un buen nivel en la primera mitad del amistoso ante la Fiorentina, antes de que su rendimiento se derrumbara en la segunda mitad, conformándose con el empate 2-2 la noche de este sábado.
Los goles del conjunto merengue los anotaron Endrick y Alexis Seria, mientras que el encuentro también fue testigo del debut de Denzel Dumfries y Carlos Espí.
El diario "AS" señaló en su análisis que el Real Madrid mostró más ganas de presionar y recuperar el balón durante la primera mitad, antes de vivir unos minutos preocupantes de derrumbe en la segunda mitad.
Y aunque el partido terminó sin victoria, las derrotas en esta fase no resultan dolorosas, si bien el Real Madrid siempre toma nota de sus observaciones.
En el plano individual, Dumfries debutó con la camiseta del equipo sin llamar demasiado la atención, al igual que Carlos Espí participó por primera vez, mientras que Trent Alexander-Arnold se mostró más evolucionado, especialmente en la faceta ofensiva en comparación con su rendimiento defensivo.
Arda Güler ofreció destellos técnicos destacados, mientras que Endrick jugó con un entusiasmo excesivo, ya que su gran actividad le ayudó a marcar un gol, pero su precipitación y su afán desmedido por reivindicarse afectaron negativamente a su nivel.
En estos momentos, el entrenador José Mourinho vive una etapa de evaluación integral, durante la cual busca distinguir entre los elementos capaces de continuar y aquellos que no merecen la oportunidad, además de poner a prueba a los jugadores de la academia y trabajar en eliminar las secuelas psicológicas de las dos últimas temporadas, en las que el equipo se quedó sin títulos.
Los rasgos del plan de Mourinho comenzaron a aparecer, apoyándose en el sistema 4-2-3-1, que a veces se transforma en 3-4-2-1, lo que permite la presencia de Diomandé (cuando se incorpore), así como la de Bellingham, Kylian Mbappé y Vinícius Júnior juntos en la alineación, algo que requiere una línea defensiva sumamente sólida.
En el duelo ante la Fiorentina, el Real Madrid comenzó el partido con 7 jugadores del primer equipo y 4 del filial.
Camavinga y Valverde asumieron el mando del centro del campo, mientras que Güler jugó por detrás del delantero, y Arnold desempeñó un rol híbrido entre tercer central y tercer centrocampista, en tanto que Dumfries se adelantó mucho por la banda derecha, algo natural para un jugador que siempre prefiere estar en el campo del rival más que defender.
Mourinho también dio la oportunidad a dos jóvenes defensas con experiencia en las categorías inferiores del Real Madrid y de la selección española, Joan Martínez (18 años) y Mario Rivas (19 años), hijo del exdefensa Nano Rivas.






