¿Son los mejores números en un Hexagonal? Sí. ¿Se puso fin a una serie de maldiciones en las Eliminatorias? Sí. ¿Es la mejor Selección mexicana de los últimos tiempos? Sí. Todo eso es cierto, pero la gestión de Juan Carlos Osorio no cuenta con el elemento más importante: el apoyo de la afición.
El partido contra Panamá, por la séptima jornada del Hexagonal, tenía todo lo necesario para entrar en la historia del Tri. México sólo necesitaba una victoria para asegurar su boleto a la Copa del Mundo, pero eso no fue suficiente para llenar un Estadio Azteca que presentó una de las asistencias más flojas de los últimos años.
Y no, no fue por la lluvia.
La razón es muy sencilla: el fanático no se siente parte de este proceso. México tiene mejores registros que en ciclos anteriores, pero eso sólo son números. El equipo no enamora, no genera ese sentido de pertenencia en los aficionados, no los contagia con su futbol. Así, el ciclo de Osorio, sólo se traduce en estadísticas. De emociones, nada.
Esa desconexión entre equipo y afición se debe, entre otras cosas, a declaraciones como las de Pompilio Páez, auxiliar técnico de la Selección. "Todos los aficionados son un técnico en potencia, pero lo más importante para nosotros son nuestros jugadores, el convencimiento que tengamos sobre ellos", dijo tras la victoria ante Panamá.
GettyBielsa dijo una vez que "lo único que es insustituible son los hinchas". Y tiene razón, pues el futbol no empieza ni termina en los entrenadores o los jugadores. El futbol le pertenece a los aficionados, a esos que hacen esfuerzos para alentar al equipo, a esos que les cuesta dormir después de cada derrota. Sin ellos, el futbol no sería futbol.
Una vez finalizado el partido, los jugadores festejaron con una playera que decía "Nos vamos al Mundial Rusia 2018". Pero no había nadie con quien celebrar. Los hinchas, esos que con su euforia hicieron mágica la inolvidable chilena de Raúl Jiménez, no estaban en las tribunas del Azteca. Tampoco en el Ángel de la Independiencia. Y eso es tan preocupante como el 7-0 ante Chile.
La Selección está en crisis.


