El arquero y capitán de la Selección chilena Claudio Bravo, arribó en la presente jornada a Moscú, desde España, para reintegrarse al plantel nacional que este domingo se estrena en la Copa Confederaciones frente a Camerún.
El portero del Manchester City había viajado a Barcelona donde asistió a una audiencia en el Magistrado de Trabajo, por un lío judicial que mantiene con la Real Sociedad.
Además, aprovechó también su periplo por suelo español para someterse a una serie de exámenes debido al desgarro que padece y que lo tiene en duda para defender el arco del combinado de Juan Antonio Pizzi en el certamen internacional.
El oriundo de Viluco llegó sin emitir declaraciones al hotel de concentración del bicampeón de América en la capital rusa y de inmediato se dirigió a descansar. Así, el formado en Colo Colo sigue siendo duda en el equipo nacional para el debut con los africanos de este domingo.
