Por Jorge C. Picón - Noche de leyenda. Noche de rey de Europa. Noche de Saeta. Noche de Juanito. Noche de Raúl. Noche de Ramos (en la grada). Noche de Zidane. Noche muy de Ancelotti. En definitiva, noche de Champions y Real Madrid, que vuelve a demostrar porque es trece veces campeón de esta competición. Con el incomparable apoyo del Bernabéu, que nunca dejó de creer (incluso cunados los jugadores empezaron a bajar los brazos). Este estadio tiene magia. Normal que Mbappé quiera jugar en él.
Benzema volvió a marcar la diferencia. Y con récord incluido: supera a Alfredo Di Stéfano como tercer máximo anotador de la historia del club (309, uno más que la Saeta). Un hat-trick del francés volteó la eliminatoria cuando todo parecía visto para sentencia. Pero estos jugadores tienen el ADN madridista y saben que mientras haya vida hay esperanza. Karim, junto a los veteranos como Modric o Alaba, fueron el alma, mientras que los jóvenes Rodrygo, Valverde o Camavinga hicieron de motor. Veteranos y noveles dice el himno, y hoy lo fue más que nunca.
Honores a Ancelotti. Como autor de este texto, entono el mea culpa. Desde hace unos meses que no me convence su mensaje ni su forma. Ni siquiera lo propuesto en la primera mitad me ayudaba a creer. Pero en esta ocasión, gran parte del triunfo también es suyo. Sus cambios han sido fundamentales para darle un giro al partido y conseguir la remontada. Sabía que un gol, fuese en el momento que fuese, devolvería al equipo a la vida y ha hecho lo posible por conseguirlo. Camavinga, Rodrygo y Lucas han acompañado en la revolución.
Ni todo el dinero del mundo fue suficiente. Al-Kelahifi, con el estado de Qatar detrás, lleva años montando un proyecto que en este 2022 había llegado a su momento álgido. Mbappé, Messi, Neymar... Una estela de nombres que no fueron capaces de derribar el muro blanco. El orgullo marcó la diferencia. Kylian, ovacionado por la grada al principio del partido, fue quien más y mejor lo intentó. Es un jugador descomunal y volvió a demostrarlo. Marcó uno y le anularon dos.
El Madrid estará en cuartos de final junto a los ya confirmados Liverpool, Bayern y Manchester City. Es difícil pensar que los blancos sean favoritos contra cualquiera de ellos, pero quien sabe. Un equipo que es capaz de resucitar no se puede dar nunca por muerto...




