Cuando Carlos Henrique Casemiro se despidió este lunes del Real Madrid en un acto organizado por el club, nombró a su sucesor dentro de la plantilla. Ni Camavinga, ni Tchouaméni. El hombre llamado a ocupar el puesto de '5' en el Real Madrid, según el mejor o uno de los mejores '5' en la historia del Real Madrid, es Fede Valverde.
"Fede puede jugar de 5", dijo Casemiro en la rueda prensa posterior a su discurso de despedida. Los mensajes cruzados entre las familias, especialmente la carismática mujer del uruguayo, Mina Bonino, y Casemiro, han sacado a la luz la gran relación que existe entre ambos futbolistas, a pesar de la competencia por el puesto que tenían dentro de la plantilla.
Con características diferentes, es cierto que Valverde puede desempeñar las funciones de ancla dentro del equipo, pero sus cualidades, especialmente su potencia en la carrera, su velocidad con la pelota en los pies y su capacidad para llegar desde atrás rompiendo líneas lo convierten en algo más, y Ancelotti lo ha sabido ver.
El italiano, a la hora de la verdad, ha apostado por Fede Valverde como un falso extremo derecho que, además de su aportación ofensiva, le da al equipo el equilibrio que siempre busca Ancelotti en sus escuadras. El uruguayo, en el extremo ya ha aportado goles, cuando se descuelga cada vez en cuando con un zapatazo marca de la casa, o asistencias, como la de la final de París.
Se puede pensar también en Valverde como un interior, y es posible que el entrenador del Real Madrid lo vea ahí en las citas grandes y apueste por Toni Kroos en la posición de cinco, como lo empleó en su primera etapa en el club blanco, y le dé el extremo derecho a Rodrygo, que derriba la puerta cada vez que sale a jugar.
Están las opciones de Camavinga y, especialmente de Tchouaméni, dos hombres por pulir en el centro del campo y en lo que requiere el Real Madrid. Tchouaméni ya dejó entrever lo que puede llegar a ser este pasado sábado en Vigo, y tal y como recordó Casemiro, es el titular de la selección francesa, que "tiene un millón de jugadores para jugar ahí".
Todo apunta a que la recomendación de Casemiro caerá en saco roto, al menos por el momento, porque Fede Valverde puede y quiere volar.

