El partido de mañana entre Argentina y España en el MetLife Stadium de Nueva Jersey es más que una final: desde el Mundial de Rusia 2018, según la cual cualquier selección que venza a Inglaterra 2-1 en eliminatorias acaba perdiendo la final.
Según Marca, ya afectó a Croacia en 2018 y a Francia en 2022 tras vencer 2-1 a Inglaterra y luego perder la final.
Ahora, tras ganar 2-1 a Inglaterra en semifinales, Argentina busca romper la racha ante España.
La racha empezó en las semifinales del Mundial de Rusia 2018, cuando Inglaterra se adelantó ante Croacia, pero la revelación del torneo empató y ganó en la prórroga con un gol de Mandžukić, antes de perder la final 4-2 contra Francia.
En Catar 2022, Francia venció 2-1 a Inglaterra en cuartos gracias a los goles de Giroud y Mbappé, pese a que Kane igualó de penalti.
Sin embargo, al igual que Croacia, Francia cayó en la final ante Argentina tras un empate 3-3 y una tanda de penaltis, pese al histórico hat-trick de Mbappé.
Sin embargo, Argentina ya superó esta maldición en México 1986: venció 2-1 a Inglaterra en cuartos con los goles de Maradona —uno con la “mano de Dios” y otro con una jugada legendaria— y luego se coronó ante Alemania.
Brasil copió ese guion en 2002: venció 2-1 a Inglaterra en cuartos con goles de Rivaldo y Ronaldinho, y luego conquistó su quinta estrella al derrotar a Alemania en la final con un doblete de Ronaldo.
Mañana se sabrá si Argentina rompe la maldición o se queda sin la cuarta estrella.


