El próximo martes 1 de febrero, Joan Laporta expondrá las conclusiones de la auditoría 'forensic' encargada por el Barcelona para esclarecer qué sucedió durante el mandato de Josep Maria Bartomeu y explicar los aspectos que la misma auditoría considera graves. Algunos de ellos han sido motivo de denuncia ante la Fiscalía de Barcelona, tal y como anunció el mismo club barcelonista en un comunicado y tal y como explicó Goal este jueves. Por ejemplo, el pago de 1,5 millones al Club Esportiu Laietà por posibles molestias de polvo y ruido en la demolición del Miniestadi un año antes de proceder a su derrumbe, decenas de contratos que bordean el límite que obliga a pasar por controles internos o una comisión de 10 millones de euros pagada en el fichaje del brasileño Malcom.
Varios ex directivos de la etapa de Bartomeu aseguran a Goalestar muy tranquilos con lo que pueda suceder, tanto el martes en la comparecencia de Laporta, como en la denuncia presentada ante la Fiscalía. La totalidad de los cuatro directivos con los que ha hablado este medio no solamente se muestran muy relajados, sino que dan por sentado que ninguno de sus compañeros "ha cometido ningún delito ni puesto la mano en la caja". Esta situación se comentó el miércoles en el grupo de Whatsapp que siguen teniendo los ex máximos dirigentes de la entidad, que estuvieron en el palco del Camp Nou desde 2014 -algunos desde 2010- hasta su dimisión en octubre de 2021.
Ninguno de ellos quiere comentar las posibles irregularidades que han provocado la denuncia ante la Fiscalia de Barcelona, ya que prefieren esperar a la rueda de prensa del presidente para conocer a ciencia cierta de qué se les acusa y qué casos concretos se han trasladado a la justicia para que investigue si realmente existe algún delito o no. "Mejor esperamos a que nos cuenten lo que nos tienen que contar", insiste uno de ellos. Sin embargo, nadie sufre por las posibles consecuencias. "Sigo pensando que son ganas de hurgar. Se puede hablar de aciertos, desaciertos o malas decisiones, pero de nada de lo que se nos acusa", cuenta un ex directivo del área deportiva, que reitera estar absolutamente convencido de que no hay nada por lo que preocuparse: "duermo más tranquilo que nunca".
