El fútbol mira atónito a Valencia durante toda esta semana tras los audios desvelados del indigno (no digno de su cargo) presidente del Valencia, Anil Kumar Murthy. Es entendible que el resto de aficiones de España, incluso alguna institución 'despistadilla', todavía no supiera quién está gestionando el Valencia. Sin embargo, tras lo de esta semana es imposible no sentir tristeza ante el profundo agujero en el que ha caído el club de Mestalla. Un club histórico, al que, a día de hoy clubes como el Atlético de Madrid, el Sevilla, o incluso Villarreal miran con tristeza. Porque para el fútbol español es bueno que haya un Valencia fuerte, un Valencia importante, un Valencia que está en la pelea.
Los últimos audios han retratado todavía más si cabe al indigno (no digno de su cargo) presidente, tras reconocer que quiere vender a Carlos Soler y a José Luis Gayà y dejar claro que era mentira eso de que los quieren renovar porque incluso anima a Gayà a que se marche. Además, de dejar retratados a aquellos políticos que les han apoyado en los últimos meses reuniéndose con ellos y ahora ven como este tipo reconoce que se ha reído de ellos y que únicamente iba a la reuniones para pasar el rato, a darles la razón mientras su abogado prepara la querella que les piensan meter.
Después de eso, habla de futbol y se permite el lujo de reducir a Mateu Alemany a tres futbolistas o cuatro por los que se pagaron entre todos 10 millones de euros. Cuando Mateu cogió un club que venía de ser dos años 12º, y donde la calle empezaba estar como ahora, con manifestaciones importantes contra el propietario. Mateu con su gestión le dio la vuelta a todo eso y construyó un equipo en apenas dos meses que consiguió dos años ir a Champions y ganar una Copa del Rey. Mateu fue una bendición para el club pero también para la imagen de Peter Lim. Sin embargo, la envidia que sienten cada vez que hay alguien que hace cosas bien les llego a echarlo a la calle. Esa es la única la realidad por la que lo echaron. Por envidia.
Además, es llamativo lo mucho que se quejan de que Peter Lim ha puesto dinero. ¿Coño, con perdón, para que vino? ¿Ya no se no se acuerda de que únicamente se le vendió el club por su dinero, por su proyecto, por sus mentiras de que iba a construir un gran club y de que ya no haría falta vender los mejores jugadores?. Todo eso sí que lo dijo Peter Lim de su viva voz, pero como todo lo que ha dicho este señor o lo que le ha rodeado, ha sido mentira.
Es muy llamativo que se pasen el día quejándose el dinero que ha puesto Lim, de lo que pagan a los futbolistas cuando ellos han dilapidado millones y millones de euros en operaciones que se han llevado a cabo con Jorge Mendes. De esas, que han sido sin duda las más caras de la historia del club no se habla, no se mencionan. Casualmente en esos audios Kumar no hablado ni de Negredo, ni Abdennour, ni de Enzo Pérez, ni de los 4,5 millones de euros que se están investigando en Portugal que se perdieron por el camino de un fichaje de un futbolista que no tiene nivel ni para tercera división como Aderlan Santos. Ni se habla de los 12 millones de euros que se pagaron para salvarle las cuentas al Sporting de Lisboa por Thierry, un jugador con problemas importantes en la cadera por mucho que lo quisieran tapar. O del regalo de 2 años de contrato a un ex futbolista como Mangala o el año y medio a Siqueira. Casualmente de eso no habla Murthy.
Es llamativo que a esos no cueste pagarles los salarios, ni pagar los traspasos. Del mismo modo que es llamativo que del presupuesto de Valencia se destinen anualmente más de 2 millones de euros para pagar los salarios de los enviados que tiene Peter Lim a la ciudad.
Esta semana Peter se ha quedado solo, ya no tiene apoyos. El valencianismo ha marcado de cerca a todos aquellos que han colaborado con él en los últimos tiempos. Sean políticos, directivos, periodistas o algunos pocos aficionados. Esta semana se han caído las caretas y ahora el valencianismo pide ayuda, necesita un cambio, pero un cambio de accionista no de presidente. Porque eso no cambiaría nada de nada.
Héctor Gómez


