Sin fútbol, Boca gana igual

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Gabriel Rossi/Getty Images
Para ser campeón había que ganar, se cantaba en la previa. Y la victoria llegó, pero al Xeneize le sigue faltando juego para no depender de la suerte.

“¡Para ser campeón, hoy hay que ganar!”. El cantito baja desde las tres bandejas de La Bombonera y el bombazo de Fabra, un intento de centro que terminó en el fondo de la red, calma un poco las aguas. Y es que hasta los 15’ del segundo tiempo, Boca no juega bien y Temperley le maneja la pelota. El mismo problema que evidenciaron Colón y San Lorenzo: al modelo 2018 todavía le falta fútbol.

Analizar la carencia del equipo de Guillermo Barros Schelotto sin tener en cuenta sus atenuantes sería injusto. El Mellizo no cuenta con Fernando Gago desde octubre y la lesión de Pablo Pérez lo dejó sin sus habituales generadores. Así, cambió el esquema pero, más importante, el estilo del segundo semestre de 2017 por uno que todavía no termina de funcionar.

A la hora de buscar en dónde nace el déficit, los ojos se van rápidamente hacia el mediocampo. Al doble cinco que conforman Wilmar Barrios y Nahitan Nandez podrá sobrarle esa actitud que enamora al hincha, pero, si de gestación se trata, el Xeneize sufre

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Basta con mirar las estadísticas para comprender por qué en cada jugada de peligro ante el Gasolero, los que aparecen son siempre los delanteros: según Opta, la conexión que más se dio en el encuentro fue entre Cardona y Fabra (justamente el autor del único tanto), mientras que con quien más se junto el uruguayo fue con Jara y el colombiano con su compañero en el medio. Ninguno generó ninguna chance clara desde atrás, responsabilidad que recayó en los cuatro atacantes, que tampoco estuvieron muy finos en la definición.

¿Con qué variantes cuenta? Reynoso y Maroni son dos posibilidades para refrescar la zona. Otra bien podría ser Sebastián Pérez, quien dio una gran asistencia en Reserva. También podría retrasar al ‘10’ y regresar al 4-3-3.

Boca ganó y estira la diferencia en la punta, pero no tapa la preocupación del entrenador. Con la Supercopa y la Libertadores en el horizonte, necesita reencontrarse con estilo que lo llevó a estar más de un año puntero, o seguirá dependiendo de alguna que otra ráfaga. O de un centro mal tirado...

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