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"Salah era el único que podía quitarle el Balón de Oro a Messi"

9:00 CEST 7/5/19
Salah
El primer mentor del egipcio desvela en Goal cómo la ausencia del egipcio le sirve en bandeja el galardón al rosarino incluso sin jugar.


REPORTAJE ESPECIAL

La grandeza de Mohamed Salah en su país solo es comparable a la de sus milenarios ancestros, los faraones egipcios que brindaron a la civilización algunos de los mayores tesoros de su existencia, y a la de Leo Messi. Sin embargo, el rosarino estará hoy en el césped de Anfield y Salah no podrá hacerlo debido a los protocolos médicos en Inglaterra que impiden a los profesionales vestirse de corto tras recibir un fuerte golpe en la cabeza como le sucedió el sábado a la estrella del Liverpool. Los que mejor le conocen aseguran que con él en el campo "todo es posible" pero que, sin el egipcio, las posibilidades de clasificación del Liverpool se reducen en la misma medida que aumentan las de Messi en ganar el Balón de Oro y destacan que si había alguien que pensara que es posible de darle la vuelta a la eliminatoria ese era Salah.

"Recibe tratamiento psicológico desde que era un niño" apunta en declaraciones a Goal el que fuera su entrenador durante dos años en las categorías inferiores de El Mokawloon, el club que le vio nacer como futbolista, Hamdy Nouh. Es decir, está acostumbrado a lidiar y salir victorioso frente a la presión ganar siempre y alcanzar la excelencia constantemente. "Siempre destacó por su facilidad para ver puerta y por su gran talento pero el elemento más admirable que siempre tuvo fue su capacidad para asumir responsabilidades así como su inquebrantable determinación", las cuales ha ido trabajando tanto dentro como fuera del terreno de juego.

De hecho, tanta era su ambición que "cuando fichó por el Basilea me dijo que el salto a Europa era apenas el primer paso". No dejó de crecer desde entonces, pasando por el Chelsea y la Serie A, donde despuntó primero con la Fiorentina y luego con la Roma, que resolvió venderle al Liverpool a cambio de 42 millones de euros para hacer caja y no ver comprometida la construcción del primer proyecto de Monchi en 'giallorosso'. El actual secretario técnico del Sevilla explicó hace un año en Onda Cero que "teníamos un control de la UEFA muy exigente y había la necesidad de vender". Nunca lamentó su decisión y tampoco Salah lo hizo.

En Inglaterra ha explotado y ya acumula la friolera de 70 goles en 102 partidos, convirtiéndose en uno de los nombres más importantes del panorama futbolístico internacional tras completar el mejor año de su vida. No acabó del todo bien, sin embargo, pues se lesionó en el ombro izquierdo tras un choque con Sergio Ramos cuando se habían disputado treinta minutos de la final de la Champions League que los 'reds' perderían frente al Real Madrid. Salah apenas pudo recuperarse a tiempo para disputar los tres partidos de Egipto en el Mundial. 

"La lesión en aquella final y los acontecimientos en el Mundial han sido la razón del declive temporal de esta temporada y les sucede a todos los futbolistas del mundo" señala Nouh, quien también asegura que "el compromiso y la determinación que tiene le han ayudado a superar todas las fases por las que ha pasado y siempre ha regresado más fuerte". Eso mismo esperaba del que fuera su pupilo esta misma noche en Anfield, donde además podía arrebatarle al mismísimo Messi un sexto Balón de Oro que empieza a estar claro. Pero nada de eso va a suceder a menos, claro está, de que un Liverpool en cuadro acabe eliminando al Barcelona, quitándole las aspiraciones a los grandes galardones.

Porque, Messi al margen, "es el único que puede ganarlo este mismo año si consigue remontar frente al Barcelona y darle a Egipto la Copa de las Naciones de África" asegura Nouh, desvelando una de las claves de lo que le espera al Barcelona en Anfield. Porque el cuadro azulgrana está listo para la gloria. Pero le conviene no perder de vista que los 'reds', a pesar de no poder contar con Salah, Roberto Firmino y Naby Keita -y de tener a Virgil Van Dijk entre algodones-, también tienen sus propias motivaciones.