Son varios los jugadores que tienen sus propias cábalas durante los encuentros. Uno de ellos en el futbol mexicano es Nikolás Vikonis, arquero del Puebla, que ha ganado notoriedad por su ritual antes de arrancar los partidos de la Liga MX, además de sus atajadas.
Desde torneos anteriores, el uruguayo, que llegó para el torneo Clausura 2018, casi siempre realiza lo mismo en los últimos minutos del calentamiento, sea en el Estadio Cuauhtémoc, en condición de visitante.
Las cámaras de la transmisión lo han cachado haciendo movimientos raros en el aire de cara a su cabaña. El propio cancerbero ofreció su explicación al respecto: "No hay misterio, son escudos de protección energética. Yo soy una persona que cree mucho que existe más allá de las tres dimensiones en las que nosotros estamos.
"Hay cosas superiores y que cada uno las puede orientar. Da sensación de confianza de tratar de controlar esa cuestión azarosa y auxiliarse en ello. Me considero muy religioso y siempre pido por la salud y la victoria. Tiene que ver con la fe y el convencimiento", señaló en entrevista con TUDN.
Dice Niko que al principio le trajo resultados positivos a los Camoteros e incluso hilaron algunos compromisos con el marco en cero; sin embargo, como toda racha, en algún momento se rompió, aunque no por ello abandonó su filosofía de ahí en adelante.

