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Spain passing Costa Rica GFXGetty / GOAL

Prohibido no jugar

El partido no se había armado todavía. Iban cinco minutos del primer tiempo cuando Laporte tomó un balón sin exigencia y decidió lanzar por lo alto hacia Dani Olmo, que saltó a disputar con Martínez, el lateral derecho de Costa Rica. En ese momento, Luis Enrique tuvo una de las gesticulaciones más resaltadas del partido: movió los brazos para un lado y otro y le pidió a su jugador que no hiciera eso. Luego hizo una forma de ronda con el dedo índice, marcándole que era mejor volver a armar la jugada.

Poco después, Jordi Alba se escapó por el sector izquierdo pero, apretado por la marca y a punto de disputar un forzado uno a uno, se detuvo, pisó el balón y pasó hacia atrás. El entrenador de España lo aplaudió con fuerza.

España, de brillante debut en el Mundial Qatar 2022, tiene una idea. El concepto lo baja Luis Enrique en todos sus conceptos y gesticulaciones. Tener el balón siempre. A toda costa. Intentar dividir lo menos posible. Generar espacios con movimientos. Jugar rápido, firme y de manera agresiva. En este primer partido, lo hizo así y le salió casi siempre bien.

La apuesta de Rodri entre los centrales no pudo haber sido más maravillosa. Porque, ante un equipo que no hizo nada en ataque, fue salida clara y de mayor jerarquía que cualquier otro defensor del mundo (habrá que ver si esto se repite con Alemania, en todo caso).

España tiene un sistema clarísimo y con piezas perfectas para su ejecución, especialmente por sus dos internos. Entre Pedri y Gavi se turnan: uno busca ganar espaldas y el otro queda más cerca de Busquets. Cuando no encuentran espacios, Gavi hace un movimiento ideal para producir mayor circulación: acelera con diagonales entre el central y el lateral de su lado. Ese lugar hoy lo encontró Asensio en varias oportunidades. Pedri, que tiene despliegue pero suele ser más de pedir cerca, hace todos los controles bien y eso le da al equipo un ritmo diferente.

Aunque terminaron marcando, quizás los extremos -Olmo y Ferran- estuvieron un poco bajos, pero su función es fundamental. Juegan bien sobre la banda, estiran todo lo que pueden y generan esos huecos para que Pedri encuentre el balón con mucho terreno a favor. Los laterales prácticamente no pasaron. Hoy le alcanzó así.

España hizo un partido de lujo. Ante un rival flojo, sí, pero ya quedó demostrado que ganar en este torneo no es tan fácil. Menos de esta manera. Pero, más allá del resultado, el conjunto de Luis Enrique tiene una idea más sólida y convincente que nunca. Este equipo tiene prohibido no jugar.

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