La designación del árbitro estadounidense Ismail Al-Fath para la semifinal del miércoles entre Inglaterra y Argentina ha generado polémica en la prensa británica, que cuestiona su imparcialidad por su historial con Lionel Messi.
El martes, el Daily Mail titulaba: «Lionel Messi cuenta con su árbitro favorito para la semifinal del Mundial entre Inglaterra y Argentina, a pesar de las teorías conspirativas que apuntan a un amaño del torneo», mientras que The Sun señalaba: «La FIFA ha elegido a un árbitro que ha dirigido los mejores momentos de Lionel Messi».
Estadísticas que preocupan a los británicos
El Daily Mail recuerda que Messi ha ganado los cuatro partidos que Al-Fath ha dirigido desde su fichaje por el Inter de Miami, marcando cinco goles.
Además, recuerdan que el árbitro estadounidense, de 44 años, fue el cuarto árbitro en la final del Mundial 2022 entre Francia y Argentina, lo que incrementa las sospechas.
Un historial notable en el Mundial actual
La FIFA ya lo había designado para tres partidos: Países Bajos-Japón (2-2), España-Uruguay (1-0) y Noruega-Brasil (2-1).
Sus decisiones en el encuentro de España en la fase de grupos enfadaron a la prensa española y generaron un amplio debate en redes sobre su estilo arbitral.
Advertencias sobre su «política de tarjetas»
En sus tres primeros partidos del Mundial 2026 mostró ocho amarillas y una roja, lo que llevó a la prensa británica a advertir a los jugadores ingleses de Tuchel.
Uno de ellos advirtió: «Que los jugadores ingleses estén atentos: su historial en la liga estadounidense esta temporada indica que no duda en sacar tarjetas», recomendando evitar las entradas duras.
Las teorías de la conspiración inundan las redes.
El «Daily Mirror» tituló: «Confirmado el árbitro, se cumple el deseo de Argentina», recordando que la Albiceleste vestirá de azul, como en 1986 con Maradona.
Las teorías de la conspiración siguen propagándose en las redes, donde usuarios y jugadores denuncian decisiones arbitrales cuestionables que han favorecido a Argentina en el torneo. lo que, a su juicio, demuestra un trato de favor de la FIFA y su presidente, Gianni Infantino, hacia Messi y los suyos.
Aunque el partido aún no se ha jugado, el ambiente tenso y la polémica arbitral hacen presagiar que el equipo perdedor protestará enérgicamente por la actuación del árbitro, en un encuentro donde se mezclan rivalidad deportiva y política.


