El Obelisco de BuenosAires quiere un domingo de gloria. El histórico monumento argentino, ubicado sobre la Avenida 9 de Julio de la CapitalFederal, espera volver a convocar a una multitud para celebrar el tercer título en una Copa del Mundo para la Selección Argentina.
Argentina y Francia disputan el próximo 18 de diciembre la final delMundial de Qatar 2022, con los dos países buscando quedarse con el trofeo por tercera vez. Los sudamericanos lo hicieron en 1978 y 1986, mientras que los europeos lo lograron en 1998 y 2018.
Por qué se festejan en el Obelisco los triunfos de la Selección Argentina en el Mundial de Qatar 2022
Ocurrió tras los últimos partidos de LionelScaloni en el MundialdeQatar, especialmente tras los triunfos ante PaísesBajos por los cuartos de final del torneo, y ante Croacia, por las semifinales de la cita intercontinental.
Lo que pasó tras el 3-0 ante el combinado de Modric y compañía fue una auténtica locura. Ya había gente en el Obelisco para ver el partido en pantalla gigante, pero un sinfín de aficionados más salieron a las calles a festejar el resultado favorable, tiñiendo la ciudad de celeste y blanco; gritando, cantando, agitando sus banderas, colgándose a los semáforos y haciendo ruido con todo lo que tuvieran a mano. La multitud tenía motivos para festejar: Argentina llegaba a la sexta final de su historia.
En ese sentido, cabe preguntarse por qué el Obelisco es el lugar elegido por los aficionados que viven en Buenos Aires para festejar los triunfos de Argentina.
La tradición de celebrar rodeando ese ícono de la Ciudad de Buenos Aires, algo que hacen los hinchas de muchos clubes del país sudamericano cuando logran un campeonato, fue adoptada a partir de 1978.
En ese año, Argentina ganó el primer Mundial de su historia y el punto de encuentro surgió de manera espontánea, pues era un lugar de tránsito para quienes salían de las principales salas donde se proyectaban, en el Centro porteño, los partidos en pantalla gigante.
Desde entonces, la costumbre se hizo popular y mediática, por lo que los aficionados de la mayoría de los clubes empezaron a manifestar allí sus alegrías. El domingo, si Argentina se impone a Francia, el Obelisco volverá a ser una fiesta total.
Getty Images La historia del Obelisco
El Obelisco es el mayor emblema de la ciudad y de sus habitantes, como lo pueden ser la Torre Eiffel en París o la Estatua de la Libertad en Nueva York. Inaugurado en 1936 para recordar el cuarto centenario de la primera fundación de Buenos Aires, es obra del arquitecto Alberto Prebisch, uno de los principales exponentes del modernismo argentino. La alemana GEOPE fue la empresa constructora. Los trabajos comenzaron el 20 de marzo de 1936 y el Obelisco se inauguró el sábado 23 de mayo de ese mismo año a las 15 horas.
La palabra "obelisco" deriva del latín obeliscum, y según el diccionario de la Real Academia Española, significa "pilar muy alto, de cuatro caras iguales y terminado por una punta piramidal muy achatada, que sirve de adorno en lugares públicos".
Está ubicado en el cruce de las avenidas Corrientes y 9 de Julio, en la llamada Plaza de la República, siendo su exacto domicilio el siguiente: Av. Corrientes 1066, ciudad de Buenos Aires. Con una altura total de 67,5 metros y una base de 6,8 metros por lado, el Obelisco posee una única puerta, detrás de la cual hay una escalera marinera de 206 escalones con 7 descansos que lleva a la cúspide. Allí existe un mirador con cuatro ventanas, visibles desde la calle.
