Cuando todo parecía adversidad para Eugenio Pizzutotras ser dado de baja por el Lille, el mediocampista mexicano encontró cabida en el Braga, cuadro portugués que ha apostado por sus servicios, colocándole una cláusula de 25 millones de euros y viéndolo como una apuesta a futuro.
De momento, Os Arcebispos marchan en el cuarto puesto de la Primeira Liga, un lugar sorpresivo que indica que el mexicano ha llegado a un conjunto que puede pelear el protagonismo de su competición.
En un inicio, no queda muy claro si Pizzuto será incorporado al primer equipo o empezará su aventura por el filial del Braga, necesitando paciencia y mostrar que los dos años en el Lille ayudaron a desarrollar sus cualidades futbolísticas.
Tras dos años de inactividad, el mediocampista nacido en San Luis Potosí necesita con urgencia minutos de juego, sin importar si estos son recibidos en inferiores. Si su equipo se fijó en él y le puso una cláusula tan alta, significa que confían en su capacidad.
Analizando la plantilla del Braga, se encuentra una característica interesante. Su mejor elemento en la posición de Pizzuto es Al Musrati, de 25 años. André Horta tiene la misma edad y también ocupa un lugar en la alineación, además del veterano André Castro con 33 años.
En últimos juegos le han dado oportunidades en esa zona del campo al juvenil Jean-Baptiste Gorby, de 19 años. Tres competidores mucho mayores a la edad del mexicano y un elemento que muestra que sí echan un ojo a los prospectos más interesantes que poseen.
Saltar del campeón de Francia a un competidor en Portugal parece un salto hacia atrás, pero seguramente así Pizzuto comenzará a tener rodaje y oportunidades de mostrar el talento que maravilló en el Sub17 de 2019. De esas transferencias que sí se deben aplaudir.

