El público del Zayed Sports City Stadium está abroncando desde el primer minuto cada vez que Sergio Ramos toca el balón, pese a ser la primera vez que el zaguero se enfrenta a Al Ain en la final del Mundial de Clubes.
Los silbidos son notorios y centrados solo en el jugador sevillano, quien en la final de la Champions League fue protagonista en la lesión del egipcio Salah, que tiene a uno de los compatriotas en la plantilla, Mohamed Fathy.
La final del Mundial de Clubes se está jugando de nuevo en Abu Dabi, capital de los Emiratos Árabes Unidos.
