Una charla por teléfono con Gallardo habría sido clave para tomar la decisión. Javier Pinola eligió en dónde continuiará su carrera y ese club será River Plate.
Lo quería Boca y le tentaba la posibilidad de jugar en uno de los equipos más grandes. Lo quería Racing y la idea de volver a un lugar donde es tan querido también pesaba. Pero cuando River manifestó su interés, todo terminó. Dos años atrás había sido claro: "Sería un sueño jugar en River".
Con Libertadores por delante y el doping de Martínez Quarta, el Millonario apuró la gestión y Pinola dejó claro que allí es donde quiere jugar. Encima, las pintadas en su contra en el colegio de sus hijos habrían acelerado esta decisión.
