Nahitan Nández dejó una huella grande en el corazón del hincha de Boca. Su estilo, dentro y fuera de la cancha, cuadraron enseguida con lo que habitualmente se exige en La Ribera. El uruguayo, que partió hace ya un año, es uno de los futbolistas que más se extraña en los pasillos del estadio y el sentimiento parece mutuo.
El volante, que actualmente se desempeña en Cagliari, se refirió a su paso por el club y recordó con cariño algunos de los momentos que atravesó: "He tenido la suerte de jugar una Copa América y un Mundial, pero jugar en La Bombonera con esa gente transmite algo que no se... Es muy difícil explicarlo con palabras. Se me eriza la piel. Hasta el momento fue lo más lindo que me pasó como experiencia en el fútbol".
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