Volvió por su fuero, se reencontró con lo mejor de su propuesta, la ejecutó bien y ganó un partido con la solvencia requerida ante un rival como Alianza Petrolera. Millonarios volvió a la victoria en el momento más importante del Cuadrangular para pelearle mano a mano el cupo a la final al vigente campeón, Deportes Tolima.
El Embajador necesitó menos de 20 minutos para liquidar el cotejo en El Campín y facilitar los análisis posteriores: salió a arrollar, lo consiguió con Fernando Uribe, respaldado por un ‘Maca’ protagonista en sus resoluciones y el resto fue trámite, siempre con la vocación de buscar más goles para igualar en ese ítem a los ‘Pijaos’.
Ahora lo importante: los dos partidos ante Tolima, por las fechas 3 y 4 de la semifinal, que le abren la posibilidad de ser único puntero y afrontar las jornadas restantes con la clasificación única y exclusivamente en sus manos. Porque para Millonarios no solo es llegar con la sangre en el ojo por lo sucedido en el primer semestre, es acercarse con paso firme a la estrella 16 porque en la cancha ha exhibido argumentos de sobra para ser favorito al título.
Serán dos finales anticipadas para los capitalinos. 180 minutos definitivos para el grupo, incluso para los otros dos integrantes de la zona. Un partido en Ibagué y luego otro en Bogotá para ratificar todo lo bueno que ha mostrado el proceso Gamero desde sus primeros partidos incluso. Dos partidos para alejarse de la curva descendente vista en la recta final del Todos contra Todos y empezar el ascenso.
Se precisan presentaciones que rayen en la perfección ante un sólido equipo de Hernán Torres, que, con velocidad y potencia, liquida a sus rivales. Y de paso, sacarle más ventaja a Junior en la Reclasificación para tener inflado el repuesto en caso tal que la rueda de la Liga se pinche. Millonarios depende de sí mismo y la jerarquía de un grande no se puede permitir dejar pasar el tren.




