Todos los caminos condujeron al arco defendido por Sebastián Viera, pero ninguna fórmula parecía efectiva ante la férrea defensa juniorista que fue a Bogotá por el empate, lo trabajó, lo luchó y se le escapó por poco, para caer y quedar noveno en la tabla, mientras que Millonarios pudo volver a ampliar la ventaja en la tabla sobre Nacional.
Un partido de dos dominios: el de Millonarios con la pelota, la posesión y las intenciones de ataque, pese a que tuvo pocos remates directos al arco y el dominio posicional y de espacios que tuvo Junior para cerrarse bien atrás. El barranquillero no necesitó el balón para controlar el partido, pues gracias a su aplicación, nunca sufrió el juego. Lo perdió al minuto 92 en el único despiste que tuvo en defensa y que Celis no perdonó. Un cruel castigo para la visita.
Una táctica bien conocida y dominada por Juan Cruz Real que Alberto Gamero no lograba descifrar, pese a que buscó nuevas alternativas con Celis, Herazo y Quiñones. La táctica fue la protagonista en una cancha mojada y que resistió al agua para permitir que los locales intentaran desarrollar su juego. Pero tanto va el cántaro…
Millonarios llegará fortalecido al Pascual Guerrero para uno de los grandes clásicos del país, ante el cada vez más deslucido América de Juan Carlos Osorio, en otro duelo que desde ya se anticipa bastante táctico, pero a su vez prometedor en buenas emociones, pues cada uno con sus características, gustan de salir a jugar y ganar. La clave estará en aprovechar las oportunidades y en eso, Gamero puede marcar la diferencia.
