ANÁLISIS
Luis Suárez vuelve a ser Luis Suárez. Exactamente igual que sucedió en el arranque de la temporada con el Barcelona, cuando unas molestias en la rodilla le secaron hasta dibujar el peor arranque goleador de su carrera, el uruguayo ha recuperado su nivel cuando más lo necesitaba la selección uruguaya, que se impuso a la anfitriona, Rúsia, y se aseguró la primera posición del grupo A gracias a un golazo de falta de su estrella.
Es un recurso que, como antes les pasó a Dani Alves o Zlatan Ibrahimovic, dos magníficos lanzadores, no ha podido explotar vistiendo la camiseta barcelonista, pues es Leo Messi quien asume estas tareas. De todas formas el delantero ya ha recuperado su nivel después de un arranque más bien flojo ante Egipto en el que gozó de varias ocasiones claras que no consiguió transformar a pesar de que su equipo logró la victoria.
En cambio acabó resolviendo el segundo entorchado, frente a Arabia Saudita, con un gol que valió los tres puntos y en el tercer y decisivo partido frente a Rúsia, con la primera posición del grupo A en juego, abrió el marcador gracias a un buen lanzamiento de falta antes de que Denis Cheryshev marcara en propia puerta el 2 a 0 y asegurara que los 'charrúa' acaben la primera fase con el pleno de victorias en su casillero. Con Suárez enchufado todo es mucho más fácil.
