Lionel Messi estaba llorando. Era marzo de 2008 y el argentino había jugado sólo un uno-dos con Gianluca Zambrotta en el choque como local por la Champions League entre Barcelona y el Celtic, pero se detuvo en el dolor mientras trataba de llegar a la devolución del pase al italiano. Se había desgarrado un músculo de la pierna izquierda y estaría fuera de las canchas durante seis semanas. Era su séptima lesión en un espacio de dos años, y la cuarto en ese lugar en particular. Una carrera brillante aparecía en peligro y en el Barcelona, comprensiblemente, estaban preocupados.
Pero gracias a los increíbles esfuerzos del detrás de escena del Barça, Messi apenas ha estado fuera de acción desde entonces.
En el verano de 2008 se produjo un cambio considerable en el club catalán. Pep Guardiola asumió como entrenador después de un año con el Barça B y un nuevo proyecto nació. En el campo, Messi sería su líder. Pero con su récord de lesiones durante las últimas temporadas, los ajustes serían necesarios.
La primera decisión audaz había sidoprescindir delos brasileños: Deco y Ronaldinho fueron vistos como problemáticos
| NO MÁS LESIONES DE LEO MESSI | |
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| PARTIDOS POR TEMPORADA ANTES DE LA LESIÓN | |
| 2004-05 2005-06 2006-07 2007-08 | 9 25 36 40 |
| PARTIDOS POR TEMPORADA TRAS LA LESIÓN | |
| 2008-09 2009-10 2010-11 2011-12 2012-13 | 51 53 55 60 12 |
Con Deco y Ronaldinho fuera del cuadro -y Sylvinho como el único de los brasileños que aún quedaban en el club-, Messi estaba libre de distracciones no deseadas. Pero también tendría que cambiar.
En sus primeros años en Barcelona, Messi se deleitaba con la comida argentina saboreando carnes en su restaurante favorito de la capital catalana: Las Cuartetas. Las visitas eran frecuentes e implicaría un banquete de carne y dulces. Según Guardiola, pronto se detuvo. Leo había rechazado previamente las verduras y el pescado. Ahora, ellos formaban parte de su dieta básica y, cada mañana, consumiría un conjunto especial de vitaminas y preparados para él en un pequeño recipiente en el campo de entrenamiento del club. Cada jugador recibió una mezcla de minerales para impulsar sus propias necesidades. Nada se deja al azar.
No habría más noches viendo fútbol argentino hasta tarde tampoco, desde que Leo incorporó el aprendizaje que el sueño podría acelerar su recuperación y le permitiría llevar su juego a un plano aún más alto.
Pero aún había preocupación de que, a la tierna edad de 21 años, Messi pueda romperse de nuevo. Una lesión más grave debido a su estado frágil, por no hablar de su cuerpo frágil.
Por lo tanto, Guardiola le pidió al fisioterapeuta del Barça Juanjo Brau que lo vea a Messi día y noche. Desde entonces, Brau se convirtió en la sombra de Leo y los dos se han vuelto inseparables, incluso a veces se ven en sus días libres y viajan juntos cuando Messi juega para Argentina. En un nuevo libro, "El Misterio de Messi", de los autores Sebastián Fest Juillard y Alex, explican su rutina: "Antes de cada sesión de entrenamiento, Leo se entrena con Brau durante 45 minutos y después cada uno de ellos tiene otra sesión de media hora.
"Messi se estira y relaja sus músculos y esta madurez física va de la mano con su madurez futbolística: ha ganado conocimiento como futbolista, es más intelectual en el campo y tiene más control sobre su juego".
Esa madurez se extendió no sólo al tiempo libre de Messi, sino también a sus minutos sobre el terreno de juego. Debido a la naturaleza explosiva de su juego, el argentino siempre ha estado en riesgo de lesiones musculares, pero con la ayuda de Guardiola y Brau, aprendió a limitar su ritmo de trabajo con el fin de maximizar su impacto. Pep dio instrucciones a su joven estrella para quedarse campo arriba y conservar su energía para las explosiones cortas y afiladas. También mejoró su juego posicional y, con la ayuda de Xavi y Andrés Iniesta, tendría el balón cuando lo quería -y cuando lo necesitaba-. Así que cuando lo hizo, fue más eficaz que nunca y capaz de jugar 60 partidos por temporada, ya que, a pesar de su increíble influencia, ahora en realidad cubría menos terreno que la mayoría de sus compañeros de equipo. Menos músculo, más cerebro.
"Mucha gente lo ayuda a diario, por ejemplo, los preparadores físicos", revela Brau en "El misterio de Messi" y agrega:"El trabajo que hacemos con Leo es a largo plazo y nos las arreglamos con él para consolidarlo".
El fisioterapeuta pasa a describir el argentino como jugador de "explosividad única", pero gracias a la maravillosa obra que ha puesto en conjunto con Guardiola y su cuerpo técnico, así como el propio Leo, el Messi de 2012 es un jugador muy diferente al que se enfrentó al equipo escocés en 2008. No solo por sus 25 años de edad, ahora tiene tres Balones de Oro, y ya no se lesiona conta tanta frecuencia.

