No son días cualquieras para el hincha de River. En vísperas de jugar la final de la Copa Libertadores frenteal Flamengo, sus aficionados son alegría por las calles de Lima, Perú. Sin embargo esta se les borró unos segundos, luego de enterarse de la muerte de Tomás 'Mamushkas', el hijo de Carlos Loiseau, probablemente el dibujante al que más se le asocia el club por haber diseñado un león que se asemeja al logotipo de Pumas.
El león de los de la Banda Roja, llamado Caloi, en honor al seudónimo del cartonista, se remonta a la década de los 80. Concretamente vio la luz en febrero de 1984, después de que la directiva buscara un nuevo emblema para cambiar la imagen dejada en las temporadas anteriores donde se coqueteó con el descenso.
Se convirtió en una especie de símbolo y apareció como el escudo durante las conquistas del Campeonato de Primera División 85/86, la Libertadores 86 y la Intercontinental del mismo año.
En cambio, el de los Auriazules data de 10 años antes: el 20 de abril de 1974, año en el Manuel Pajarito Andrade cambió el original y se estableció el símbolo de la alegoría del rostro de un puma encima de un triángulo azul. Si bien la ilustración de Caloi en su conjunto no es 100% igual a la de los Felinos —porque presenta elementos extras como la melena, el cuerpo y la cola— la parte de la cara sí guarda trazos prácticamente idénticos en los ojos, la nariz y la mandíbula.
Imago 7/Agustín CuevasComo tal, el cuadro Millonario no tiene una mascota institucional, aunque se le suele asociar con las gallinas (en relación a su apodo, el cual originalmente era despectivo por su forma de perder finales) y también con el rey de la selva.
No obstante ninguna es de carácter oficial, por lo que el diseño tampoco se puede considerar legalmente un plagio porque el club no lo explota comercialmente en la actualidad; únicamente en los productos del mercado informal, los cuales no controla. Y, en todo caso, la imitación vendría de parte de Caloi, a quien River hizo el encargo.
ArchivoDe cualquier manera, poco importa esto a los seguidores del elenco porteño. Lo lucen con orgullo en sus uniformes retro, banderas, trapos e incluso tatuajes. Esta Copa, en caso de ganarla, irá dedicada a Caloi, su hijo y todo aquel que haya contribuido a engrandecer su historia.




