Para que Ferran Torres pueda ponerse la camiseta del FC Barcelona y saltar al césped para disputar partidos defendiendo el escudo culé, el club blaugrana necesita antes liberar masa salarial. LaLiga no aceptará la inscripción del delantero si el Barça no consigue cerrar la salida de algún futbolista importante, un jugador cuyo salario se sitúe entre los más altos de la plantilla barcelonista. Es el caso de Samuel Umtiti, Ousmane Dembélé o el brasileño Philippe Coutinho, con el que la entidad catalana acelera para buscarle una salida. En la Premier League, el internacional con la canarinha tiene mercado. Es más, sobre la mesa, Coutinho tiene el interés de cinco clubes de la máxima categoría del fútbol inglés.
El mejor posicionado es el Aston Villa, liderado por un Steven Gerrard que compartió vestuario con el brasileño en el Liverpool, dónde Coutinho realizó sus mejores temporadas en la élite. En Inglaterra, el '14' del Barcelona se convirtió en uno de los mejores jugadores del mundo. Fue codiciado por todos los grandes de Europa antes de recalar en el Barça en enero de 2017 por 120 millones de euros más 40 en variables, siendo el fichaje más caro de la historia del club blaugrana. Además del Villa, Coutinho también es pretendido por el Arsenal, el Newcastle y, según varios medios, el Everton, el gran rival de su 'amado' Liverpool. Pero la confianza en Gerrard parece que decanta al brasileño por irse a Birmingham medio año y ayudar a los villanos a sumar posiciones en la tabla. Ahora, el Aston Villa es decimotercero.
La salida de Coutinho, que según contó SER Catalunya el martes quiere desvincularse definitivamente del Barça y no volver en julio, abriría un hueco en el límite salarial que facilitaría la inscripción de Ferran Torres, que sigue esperando a que su nuevo club gane espacio para encajar su sueldo en la plantilla. Ahora mismo, el Barcelona supera en un 300% el límite salarial marcado por LaLiga, que es de 98 millones de euros. La entidad blaugrana tiene una masa salarial total de más de 420 millones sin incluir a Ferran, por lo que las incripciones de jugadores se rigen por la norma del 1/4: es decir, por cada millón de euros que gasta, el Barça debe liberar cuatro millones. En el caso de Coutinho, como su salario significa más del 5% del total de sueldos de la plantilla, la norma se rebaja a 1/2: por cada millón nuevo, deben liberarse dos.
Mateu Alemany ya reconoció en la rueda de prensa de presentación de Ferran que el jugador no podría ser inscrito sin antes lograr alguna salida. "Cuando le firmamos sabíamos que no teníamos límite salarial, asumimos la situación", dijo el director de fútbol, al que siguió el presidente Joan Laporta, que también admitió que el Barça se había tirado a la piscina convencido de que, tarde o temprano, se iba a poder inscribir en la competición: "Con Ferran hemos hecho la excepción de lanzarnos a por el fichaje antes de tener el margen salarial que necesitamos para inscribirlo". Ahora, la clave es cerrar cuanto antes la salida de Coutinho. Veremos si será en forma de cesión de corta duración -hasta el 30 de junio-, si se marchará cedido un año y medio o si finalmente se desvinculará del Barcelona, con quién tiene contrato hasta junio de 2023.
