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Marcelo Gallardo River Plate Boca Juniors Copa Liga Profesional 20032022Getty Images

La irregularidad de las formaciones, la irregularidad de River

Si completar un campeonato es una tarea casi titánica para un entrenador, sostenerse ocho años en el cargo solo pudo lograrlo Marcelo Gallardo en la era moderna del fútbol argentino. Su capacidad de reinventar a River fue una de sus mayores virtudes, porque de las derrotas más dolorosas logró edificar grandes equipos. Sin embargo, este 2022 no pareciera ser el caso.

A lo largo de esta temporada, el Millonario no dio la talla en varios encuentros determinantes: el Superclásico en el Monumental, los cuartos de final de la Copa LPF ante Tigre, la serie de Copa Libertadores con Vélez y otra vez contra Boca, esta vez en La Bombonera. Y está claro que plantel le sobra, pero lo que el Muñeco definitivamente no encuentra es un equipo que le brinde seguridad y, por sobre todo, regularidad.

Si bien durante una competencia siempre existen imponderables como lesiones o suspensiones, el multicampeón DT apeló permanentemente a los cambios de un partido a otro, en busca de sorpresas pero también exponiendo que nada termina de conformarlo. Solo en el Torneo de la Liga Profesional, durante el cual solo tuvo doble competencia en aquellas dos semanas que enfrentó al Fortín a principios de julio, River utilizó nada menos que 28 futbolistas (tres de ellos ya no están en el plantel) y ninguno de ellos tuvo asistencia perfecta en los 1710 minutos que componen las 19 fechas hasta el momento.

Más allá de Franco Armani, inamovible en el arco y que se ausentó en dos partidos por lesión, el jugador de campo que más minutos sumó fue Elías Gómez, el más resistido en la derrota ante Banfield, con un total de 1305 repartidos en 15 encuentros, todos como titular. Con 16 participaciones pero 1215 minutos lo sigue Emanuel Mammana, mientras que Nicolás De La Cruz, con 1028, completa este grupo de apenas cuatro que superaron los 1000 minutos.

Repartidos por posiciones, además de Armani y Ezequiel Centurión, el técnico Millonario utilizó nueve defensores (Herrera, Gómez y Casco como laterales, Paulo Díaz, Mammana, David Martínez, González Pírez, Maidana y Pinola como centrales), once mediocampistas (De La Cruz, Palavecino, Enzo Pérez, Simón, Barco, Zuculini, Aliendro, Enzo Fernández, Quintero, Paradela y Pochettino) y seis delanteros (Beltrán, Solari, Borja, Julián Álvarez, Braian Romero y Suárez).

Algunas decisiones eran difíciles de explicar en la previa y mucho más aún con el diario del lunes. El pico máximo de esto fue el Superclásico con tres defensores y sin referencia ofensiva fija, algo que no trabajó en ningún momento de la temporada y que, lógicamente, salió mal.

Gallardo nunca se caracterizó por equipos que salieran "de memoria" y siempre buscó la manera de mejorar un poco más. Sin embargo, los bajos rendimientos individuales y la imposibilidad de solidificar un equipo con todas las letras, parece guiarlo a despedirse de la pelea por el campeonato demasiado pronto y, sino no se revierte la situación, aferrarse a la Copa Argentina para lograr el pasaje a la Copa Libertadores 2023.

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