La Federación Ecuatoriana denunció ante la FIFA la eliminación de su selección del Mundial 2026 a manos de México.
La selección mexicana eliminó a la ecuatoriana en la ronda de 32 al vencer 2-0 este miércoles en el Azteca.
Según el diario «Marca», la queja se debe a las dificultades logísticas y de recuperación que sufrió la selección antes del encuentro.
La queja ha reabierto el debate sobre el cansancio de los jugadores tras largos vuelos, la alteración de su rutina y la falta de recuperación, pues el viaje duró nueve horas en lugar de las tres previstas.
La queja evidencia un problema que varias selecciones ya sufrían en silencio.
En un Mundial organizado por Estados Unidos, México y Canadá, los equipos deben afrontar largas esperas, vuelos extensos y menos tiempo de recuperación.
El cansancio del viaje se acumula tras horas sentado, altera el sueño y las rutinas, y suma estrés físico y mental.
El equipo de Picassisi, con un retraso de varias horas en su vuelo a Ciudad de México, estalló de ira. El entrenador declaró: «Llegamos tres horas tarde y no sabemos por qué... Un vuelo de tres horas y media, más una hora y veinte minutos hasta el hotel, se convirtió en nueve horas».
La Federación Ecuatoriana de Fútbol presentó una queja oficial, pues lo ocurrido «se aleja por completo de los principios de juego limpio, equidad y unidad que debe representar la Copa del Mundo».
La selección ecuatoriana calificó los hechos de «antideportivos» antes del partido de clasificación, que acabó perdiendo por 2-0.
Más allá de la queja, surge una pregunta: ¿puede el viaje influir en el resultado?
Para Julio Cabayero, fisioterapeuta y doctor en Medicina Biológica y Ciencias de la Salud, la respuesta es clara.
En declaraciones a «Marca», afirmó: «A veces, el resultado no se decide solo en el campo, sino también en el desplazamiento entre partidos... El cambio respecto a Catar es enorme: ahora el mapa es otro, las distancias obligan a viajar en avión, se altera la rutina y la logística se vuelve clave».


