LA INTRAHISTORIA
Hoy el Borussia Dortmund caminará solo. Al margen del puñado de aficionados que acompañarán al equipo en su intento de tomar el Camp Nou, hoy el cuadro alemán no podrá contar con una de sus mayores armas secretas, la bulliciosa afición que pueba la Südtribune del Signal Iduna Park, el famoso die mauer de Dortmund, que nada tiene que ver con el de Berlín. En este caso, el muro del Westfalenstadion se quedará donde está y los hombres de Lucien Favre deberán apañárselas para intentar derrotar a un Barcelona que ya tuvieron contra las cuerdas en su casa.
Aupados por su afición, los jugadores del Dortmund atropellaron al Barcelona en la jornada inaugural de la Champions League y si los de Ernesto Valverde salieron vivos fue solo por la soberbia actuación de Marc-André Ter Stegen. Quien sabe si aquel ambiente intimidó al Barcelona. Su último desplazamiento europeo había sido, precisamente, a Anfield Road la temporada anterior, y puede que el You Will Never Walk Alone que también suena antes de cada partido en el estadio del Dortmund evocara algún que otro (no tan) viejo fantasma.
En cualquier caso, Goal estuvo allí y te trae la Südtribune como nunca antes la había visto nadie que no haya estado en ella. Desde que se abren las puertas hasta que los fans más animosos de la Bundesliga se apoderan de las gradas e intimidan al rival como suelen para culminar en una absoluta comunión con el equipo al término del partido, la mejor forma de comprender por qué hoy el Borussia Dortmund, por mucho que le pese a los suyos, caminará solo en el Camp Nou.


