Hélène Hendriks sigue sufriendo las secuelas de su operación de espalda del año pasado, según una entrevista con el Algemeen Dagblad. La presentadora brabantina conducirá el programa «Staatsloterij Show» a partir del 9 de mayo, pero no podrá participar en las pruebas físicas.
Tras padecer dolores de espalda durante meses, se sometió a cirugía el año pasado y estuvo varios meses alejada de la televisión, cediendo la presentación de De Oranjezondag a Johnny de Mol y Thomas van Groningen.
Por eso, en el programa —que regresa a la pantalla— se encargará solo de la presentación: «Sigo con rehabilitación, pero era lo único que deseaba hacer».
Laboralmente, 2025 no fue un buen año para Hendriks. «Estuve de baja tras la cirugía y perdí horas, pero mi jefe fue muy amable y siguió pagándome. Por eso quiero recuperarlas; me parece lógico».
Sobre su éxito televisivo, asegura: «Siempre he sido así de sensata. No hay paparazzis aguardándome en los arbustos; puedo andar por Schiphol o hacer cola sin guardaespaldas, nada fuera de lo común».
Además, trabajo con gente normal, como en Vandaag Inside, y eso ayuda. Solo soy quien soy, no hay gran secreto», concluye la presentadora de Breda, que aún tiene un último deseo televisivo.
«Si me preguntas qué me gustaría repetir, diría los Juegos Olímpicos. Pero eso depende de quién tenga los derechos deportivos. Ya veremos qué surge», concluye Hendriks.
