Felipe Pardo la contó. El propietario del Olympiakos, Evangelos Marinakis, motivado por la crisis de resultados de su equipo, envió a la mayoría del plantel de vacaciones y los sancionó con una multa de 400 mil euros a cada uno; sin embargo, el colombiano fue uno de los 'perdonados'.
El representante del delantero, Helmuth Wennin, afirmó a la cadena Deportes RCN que su jugador no formó parte de esa lista y todavía se entrena con normalidad después del empate ante el Levadiakos (1-1) que generó la reacción del dueño y los dejó en el tercer puesto de la liga local, a seis puntos del líder AEK.
"Voy a reconstruir el club desde cero y se convertirá en lo que soñamos yo y el resto de los seguidores, que ya hemos aguantado bastante. Sólo piensan en sus bonitas casas y coches. No les preocupa nada. Yo pago millones para que lo tengan todo. He despedido a tres entrenadores y parece que al final los culpables son ustedes", espetó Marinakis según Ethnosport.
Los tres partidos que le restan al conjunto Rojiblanco los disputaría con la filial.


