El Feyenoord ha rechazado una oferta de diez millones de euros del Lille por Gjivai Zechiël. Según Martijn Krabbendam, de Voetbal International, la propuesta no incluía bonificaciones ni porcentaje de futura venta. El club de Róterdam quiere retener al centrocampista de 21 años este verano.
La negativa refleja la confianza del club en su progresión. Tras brillar cedido en Sparta de Róterdam y FC Utrecht, el mediocampista está listo para consolidarse en De Kuip.
En la pretemporada con el Feyenoord ha brillado: en tres amistosos ha dado dos asistencias y ha acelerado el juego. Ante el Sporting Charleroi firmó dos pases de gol.
Por ello, Krabbendam no espera que el Feyenoord acceda a la salida del centrocampista a corto plazo. «Entiendo que la situación de Zechiël y el Lille va a ser muy complicada», afirma el periodista de Voetbalpraat en ESPN. «El Feyenoord no quiere dejarlo marchar bajo ningún concepto. Han ofrecido diez millones, sin contar bonificaciones ni porcentaje por reventa. Sin embargo, el Feyenoord ha dicho: queremos retenerlo a toda costa».
Para el experto, retenerlo es solo el primer paso: si el club confía en él, debe ofrecerle un proyecto y un nuevo contrato.
Ahí es donde Krabbendam ve un papel importante para el director técnico Dévy Rigaux. «Eso es una buena señal para él, pero si crees en ese chico, también tienes que darle perspectivas de futuro y un nuevo contrato. Ese tipo de asuntos aún tiene que resolverlos Rigaux. Esta semana viajan a Bélgica, así que espero que se produzcan avances».
Krabbendam subraya que el rechazo de la oferta no busca inflar el precio. La decisión se basa únicamente en la confianza deportiva que el club tiene en él. «El Feyenoord ve mucho potencial en Zechiël. Además, lo está haciendo muy bien en los amistosos. Solo que lo cedieron dos veces, primero al Sparta de Róterdam y luego al FC Utrecht».
Para el propio Zechiël, lo más importante en los próximos meses es tener claridad sobre su papel dentro de la plantilla. «Ahora solo quiere tener perspectivas en el Feyenoord. Siempre se ha dicho que tenía roces con Robin van Persie, pero no fue para tanto. Lo que le importaba eran las perspectivas: ¿qué posibilidades tengo de jugar este año? Si tienes un plan, también tiene que ir acompañado de un contrato. Así suele ser».
Su contrato actual vence en 2028.




