Ni siquiera vio la tarjeta amarilla. Aunque la repetición de la acción fue clara: Sergio Ramos levantó el codo más y, pese a que el principio pareció una exageración del delantero del Viktoria Plzen, las secuencias por TV dejaron en evidencia que el capitán del Real Madrid se excedió. Y la imagen posterior dejó menos dudas: la nariz de Milan Havel sangrando por el fuerte impacto.
El árbitro del encuentro, Deniz Aytekin, decidió no pitar ni siquiera falta. Sin pretender juzgar si hubo intencionalidad o no de parte de Sergio Ramos en su cruce con el jugador del Viktoria Plzen, lo que queda claro es que, de haber existido VAR en esta edición de la Champions, el defensa de Camas podría haberse expuesto a la expulsión.
En las emisoras de radio españolas, la jugada se interpretó de diferente manera. En la Cadena SER, el ex árbitro Iturralde González explicó que el de Camas debió ver la roja, alegando que "Sergio le puede romper la nariz, es tarjeta roja. No es con el hombro, es con el codo, lo sabía y le da con el codo. Es roja, fuera", explicó Iturralde.
Sin embargo, otro ex árbitro, Juan Andújar Oliver, comentó en Radio Marca que el camero "debió ver sólo la amarilla", alegando que "no había mala fe" en la acción del central blanco, por lo que el colegiado Aytekin debió haberle mostrado la tarjeta amarilla".
Y en Radioestadio de Onda Cero, el ex colegiado Daudén Ibañez comentó que se trataba de "una roja clara para Ramos, de haberlo visto el árbitro".
Sergio Ramos ha reconocido en zona mixta que después del encuentro ha pasado por el vestuario del Viktoria Plzen para preocuparse por el estado de Havel, pero el centrocampista se encontraba en el hospital haciéndose pruebas médicas.





