El fútbol le devolvió a Alexia Putellas todo lo que la molletense le ha dado a lo largo de los últimos diez años. Veinticuatro horas antes de la final ni siquiera sabía si podría jugarla por una inoportuna lesión, pero la segunda capitana blaugrana no podía permitirse ver desde la grada el partido más importante de su vida y de la historia del equipo femenino del Barça. Y levantó el título con una cara de felicidad indescriptible, con el permiso de quién lo hizo primero, la veterana Vicky Losada. Las culés asombraron al mundo con una exhibición sin igual que marcará un antes y un después y descorcharon el cava para celebrar la primera Champions League del palmarés azulgrana. El juego, a la par que el resultado, fue incontestable.
El fantasma de Budapest desapareció a los 38 segundos. Si existía, si rondaba las cabezas de las jugadoras blaugrana, se fue sin ni siquiera aparecer sobre el terreno de juego con el arranque fulgurante de un Barça que confió desde el inicio en levantar un título que nunca había tenido tan cerca. Y lo hizo sublimando un modelo que, aplicado sin reticencias, ha sido siempre un éxito. Dos años atrás, la final fue un premio sin casi opciones. El Olympique de Lyon las vapuleó en media hora, las noqueó con un KO en el primer asalto, algo que esta vez ocurrió en la dirección opuesta. A los 35 minutos, el Barça ya ganaba 4-0 al Chelsea.
Y eso que siete de las once titulares hoy en Goteborg también saltaron al terreno de juego en la final de 2019 en Hungría. Y serían ocho si Andrea Pereira no se hubiera perdido la cita de hoy por sanción. Siete futbolistas que hoy levantan la Champions League vivieron en sus propias carnes como el Lyon les advertía de su nivel hace tan solo dos temporadas. Aun les faltaba trabajo, físico, calidad. Un mundo les separaba de las grandes campeonas de Europa. Pero tal y como contó Lluís Cortés en una entrevista en GOAL, ese día dieron un paso adelante. Empezaron a entrenar más y a prepararse mejor física y mentalmente para crecer. Y como crecieron.
Evolucionaron tanto que se convirtieron en el mejor equipo de Europa con la misma base de siempre y con algún complemento como la centrocampista Kheira Hamraoui, la extremo Caroline Graham Hansen y la goleadora Jennifer Hermoso, que ya fue blaugrana de 2014 a 2017 y que volvió a vestirse con los colores del equipo catalán para ayudarle a alcanzar la cumbre del fútbol europeo en un partido inolvidable que les reserva un lugar preeminente en la historia.
Tan claro tenía el Barça que no le podía suceder el apagón de hace dos años que se cargó al Chelsea, el campeón inglés, en media hora. Se lo hizo pasar a las londinenses de idéntica manera como lo sufrieron las culés en Budapest. A los 38 segundos y tras un tiro al larguero de Lieke Martens, las jugadoras ‘blue’ se marcaron en propia meta el primero. Alexia metió el segundo antes el cuarto de hora al definir con calidad un penalti provocado por Jennifer Hermoso. En el 20, la canterana Aitana Bonmatí definió con la zurda ante Berger tras una extraordinaria triangulación con Hermoso y Alexia. Y en el 33 Graham Hansen empujó a la red una asistencia de Martens. Una apisonadora sin control que se dedicó, en la segunda parte, a mantener el resultado para gritar fuerte que el Barça es campeón de Europa. El único club que ha levantado el título continental masculino y femenino.


