Dévy Rigaux, nuevo director técnico del Feyenoord, ha hablado en el pódcast Play Sports sobre su visión de futuro. Junto al director general, Robert Eenhoorn, apostará por un enfoque basado en datos.
El belga se incorporará oficialmente el 1 de junio, pero ya ha conversado con Eenhoorn. «Robert me ha explicado cómo implantó el Moneyball en el AZ y cómo podemos aplicarlo en el Feyenoord», señala Rigaux. «Es muy importante».
Esa filosofía, creada por el equipo de béisbol Oakland Athletics y su gerente Billy Beane, usa estadísticas para competir con presupuestos menores. Con el tiempo se ha extendido al fútbol.
Amigo de Beane, el rotterdamés aplicó esa filosofía en AZ tras su etapa en el béisbol estadounidense, liderando el uso de datos en el scouting y los fichajes.
Rigaux usa datos, pero no se ciega ante ellos: “Los fichajes no se hacen solo viendo vídeos, contactos y WhatsApp”, explica el belga de 39 años. Para él, lo clave es combinarlo todo. Rigaux destaca que obtiene las mejores perspectivas cuando habla con un jugador en su entorno habitual.
«Presto atención a cómo habla de su club actual, de su futuro, de sus errores y éxitos. Siempre les pregunto qué necesitan para dar lo mejor de sí mismos. Ya contamos con datos e informes de los ojeadores, pero lo importante es captar la sensación que transmite el jugador en ese momento», concluye Rigaux.
Según el director técnico, es clave crear un vínculo personal con los jugadores y mantener un contacto constante. «En el fútbol tengo entre veinte y treinta personas de confianza en distintos países que me dan información precisa. Si reúnes todos esos datos, puedes tomar buenas decisiones», afirma Rigaux.


