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Dembélé, camina o revienta

13:57 CET 12/12/18
Dembele Lenglet Barcelona
El club le impuso por la mañana una multa de 100.000 euros para luego ver cómo por la noche se ponía a la afición y al vestuario en el bolsillo.


ANÁLISIS

No deja indiferente a nadie. Llega tarde a los entrenamientos y a su hora con el gol. El caso de DEmbelé divide a la opinion publica y sólo él tiene la solución. Camina o revienta. Ayer marcó un golazo ante el Tottenham que le sirvió para reconciliarse con la afición y a sus compañeros tras el acoso mediático de las últimas semanas a raíz de la filtración de sus reiteradas faltas de disciplina. "No sé si ha acabado el Caso Dembélé" planteó Ernesto Valverde tras empatar con el cuadro inglés gracias al gol del francés para señalar que "mañana (hoy, ndr) tenemos entrenamiento".

El delantero acudió hoy a trabajar con la misma normalidad que el resto de sus compañeros después de llegar cincuenta minutos tarde el pasado domingo. Se había dormido. En anteriores ocasiones ni siquiera se había presentado y el día 8 de noviembre hasta estuvo ilocalizable mientras el club intentaba averiguar su paradero. Valverde le castigó entonces. Aplicó el mismo método que con Arturo Vidal y le dejó fuera de la convocatoria en el siguiente partido, ante el Betis. "Tenemos que ayudarle a entender que el fútbol son veinticuatro horas que hay que vivir desde el primer minuto al último" apostilló Gerard Piqué al respecto desde la zona mixta después del naufragio ante el club andaluz.

Al cabo de una semana fue Luis Suárez quien hizo público el malestar del vestuario por la actitud del francés. "Tiene que ser más responsable en algunas cosas" comentó el uruguayo para recomendarle "fijarse en jugadores más experimentados que le rodean". Eso sí, dejó bien claro que "merece estar en el Barcelona". El club, por su parte, ha sido coherente en su malestar y donde Valverde optó por hacer la vista larga y no castigarle tras el retraso del pasado domingo desde los despachos resolvieron ponerle una multa de 100.000 euros que no tardó en saltar a la palestra mediática a pesar de que Valverde insista en que "intentamos resolver estas cosas puertas adentro" del vestuario.

En este contexto sorprenden todavía más las filtraciones en cuanto al comportamiento de Dembélé. "Me pregunto por qué salen estas noticias tan rápidamente" se llegó a plantear Robert Fernàndez durante la transmisión del partido ante el Tottenham en Movistar. "Hay que defenderle e intentar llevarle a una situación que sea más favorable para todos porque es patrimonio del club" reflexionó el director deportivo que apostó por Dembélé hace un año y medio a pesar de haberse declarado en rebeldía para salir del Borussia Dortmund igual que había hecho para abandonar el Rennes que le vio debutar profesionalmente con destino a Alemania.

"Ya sabíamos su forma de ser y de su entorno" había comentado un día antes en la COPE el que fuera su ayudante en el Barcelona, Urbano Ortega. Aun así "como es joven pensamos que habría tiempo para reconducirlo" y eso mismo aceptó el club en su momento, pero en los últimos meses ha dado muestras de hastío ante los reiterados episodios de indisciplina de un jugador que costó 145 millones de euros y por el que todavía se adeuda una cifra cercana a los 40 millones al Dortmund. Es una situación que desaconseja venderle por menos del precio que el club pagó por él. Esa es la intención del club, que ya se fijó en Willian Borges para acabar incorporando a Malcom Silva en verano por si recibía una oferta interesante por Dembélé que nunca llegó.

Mientras, el jugador daba muestras de su mejor compromiso, fuera o no suficiente para el club. Adelantó nueve días su regreso tras las vacaciones para ponerse a tono y pudo ser titular en la Supercopa de España ante el Sevilla mientras que Philippe Coutinho, que se reincorporó cuando le tocaba, se quedó en el banquillo. No tardó en adelantarle como extremo izquierdo, en cualquier caso. Pero aun así, con menos minutos que el resto de figuras, con algún que otro castigo suelto, es el jugador de la Liga que más puntos ha dado a su equipo y su rendimiento es muy parecido al de Luis Suárez a pesar de haber jugado bastante menos.

Pero todo lo que le rodea quedó en segundo término ayer por la noche. Por lo menos a ojos de la afición y de sus compañeros. Como si las palabras de Robert hubieran surtido con efecto inmediato, de los palos de Piqué y Suárez se ha pasado al apoyo total. Carles Aleñá comentó que "Dembélé se ha equivocado pero no hay que matarle sino darle cariño, estamos con él hasta la muerte" y una leyenda como Andrés Iniesta recomendó por la mañana "no matarle salvo que no haya solución". Y esa es la principal cuestión, en estos momentos. Saber si Dembélé se puede reconducir o si hay que aceptarlo como es.