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Kylian Mbappe Aurelien Tchouameni France World Cup 2022Getty

Las debilidades de Francia: retrato de un finalista con pocos vicios

Hubo momentos del Mundial Qatar 2022 en el que dio la sensación de que Francia era imposible de vencer. Unos minutos contra Polonia en los que voló Mbappé. Algunos pasajes del partido con Inglaterra cuando el ataque se volvió feroz, especialmente con alguna inspiración de Dembele. Alguna secuencia en la que Griezmann comenzó a dominar a espaldas del volante central rival.

Pero son momentos. A pesar de que en el nombre por nombre el equipo de Deschamps probablemente sea el más fuerte del torneo (quizás Brasil era el único que podía disputarle esa corona), colectivamente presentó algunos vicios

¿Por qué Francia es tan buena en el hombre por hombre? Breve repaso: un arquero (Hugo Lloris) con experiencia y solvente. Una dupla central de jerarquía con uno joven y otro con oficio (Upamecano y Varane). Tchouameni, un volante central que parece la versión mejorada de Kante, su antecesor. Y los cuatro de arriba, pero dos que se destacan especialmente. Griezmann, un genio que se va moviendo de manera libre entre la línea de mediocampistas y los delanteros. Y Mbappé, el jugador más desequilibrante del torneo.

Quizás por tener esos grandes nombres, Francia, un equipo con enorme trabajo encima, que llega a su segunda final del Mundial en cuatro años, se relaja en esa potencia y colectivamente pierde algunas nociones. Acá, un repaso por los puntos flojos -que no son muchos- del equipo de Deschamps.

No sostiene el ritmo por más de 20-30 minutos. 

Francia es un equipo electrizante cuando acelera y pisa el acelerador. Pero hasta ahora nunca lo hizo por más de 20 o 30 minutos sobre los 90. Todavía no queda del todo claro las razones sobre esto. ¿Juega a mitad de máquina porque no puede sostener el ritmo? ¿O porque hasta ahora no sintió que algún partido mereciera apretar al máximo?

En varios pasajes de los juegos, el equipo luce dormido, sin impregnarse de una autoexigencia, como si quisiera que pasaran los minutos. Es verdad que Francia no vivió hasta ahora momentos de desesperación, salvo algún que otro sofoco con Inglaterra. Esas secuencias, esos momentos de ausencia, son para aprovechar.

En su afán de conseguir espacio, cede terreno y pelota

El equipo europeo es pragmático. En general, tiende a atacar con pocos preámbulos, busca transiciones cortas y ofensivas directas. Pero en muchas ocasiones también se retrasa convencido de que el espacio que tendrá tras la recuperación será un factor mucho más aprovechable que cualquier otra situación del juego. 

Se puede leer como una ventaja cuando Francia aprovecha los contraataques pero también como una debilidad ante un equipo que realmente sabe qué hacer con la pelota. Hasta ahora, ni siquiera Inglaterra supo aprovechar ese terreno cedido. 

El retroceso y las bandas, no del todo aceitado

El gran beneficio parece estar por las bandas. En ofensiva, Francia juega con cuatro defensores, dos volantes centrales (Tchouameni + Rabiot o Fofana), un jugador libre (Griezmann) y tres delanteros (Dembele, Giroud y Mbappé). Ese esquema se rompe en el aspecto defensivo.



En el retroceso, Mbappé se pone a la altura de uno de los centrales y Giroud va con el otro. A diferencia de Dembele, el crack del PSG casi nunca hace un retroceso por banda. Entonces, en defensa y sin la pelota, Francia queda en el medio con Dembele, Tchouaméni, Rabiot.

Griezmann, por su parte, intenta ubicarse tapando la salida del volante central (aunque Giroud queda atento a eso también), pero algunas veces él o Rabiot (o Fofana) hacen el corrimiento a la izquierda. Por momentos, queda un 4-4-2 y otras veces un 4-3-1-2. 

En ese contexto, dos situaciones que no parecen del todo fuertes: por derecha, Dembele regresa pero le gusta marcar muy poco y no parece el mejor jugador para retroceder hasta el fondo y evitar un desborde o un mano a mano. Por izquierda, ese corrimiento no termina de funcionar del todo bien y se genera mucho espacio. En muchas secuencias del torneo, Hernández, el lateral por ese sector, tuvo que enfrentarse mano a mano contra varios delanteros.

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