Cada vez que un entrenador asume el banquillo de un club o selección nacional, el estilo de juego que impondrá suele despertar dudas por parte del medio.
La llegada de Diego Cocca a la Selección mexicana traerá consigo estilos muy marcados, que no han sido vistos de buena manera por un sector de aficionados y medios de comunicación, aunque suele ser exitoso.
Dicha forma de juego en la cancha lo llevó a conseguir el bicampeonato con los Rojinegros del Atlas, títulos del campeonato doméstico que no había podido conseguir la institución en setenta años.
El entrenador argentino, que recién dejó su puesto en Tigres para dirigir el combinado nacional mexicano, gusta de presionar alto y jugar en el campo rival, buscando evitar que los adversarios tengan situaciones de gol.
Con sus clubes ha mostrado una muy marcada solidez defensiva, formando sus equipos desde la línea defensiva, donde ha profesado que los clubes tienen un armado de atrás hacia adelante.
A diferencia de Gerardo Martino, quien presentaba un 4-3-3, con Racing de Argentina presentaba un 4-4-2 y en México jugaba con un 4-4-2, 5-3-2 y 5-2-3 con Xolos de Tijuana, Santos, Atlas y el corto tiempo con Tigres, buscando seguridad defensiva y la posesión de balón, con un sólo medio de contención.
Ahora deberá definir si continúa con ello con el Tri, o cambia para un futbol más atractivo.