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Ciclo terminado: aciertos y errores del año que nunca debió ser en la Selección argentina

16:50 CEST 3/7/19
Scaloni Brazil Argentina Copa America 02072019
El experimento de la dirigencia de la AFA terminó de la forma más lógica: la Albiceleste regaló un año y hay poco para rescatar.

El experimento que decidió ensayar Claudio Tapia por no arriesgarse a llamar a Marcelo Gallardo, Diego Simeone o Mauricio Pochettino por temor a escuchar un "no" del otro lado de la línea, terminó de la manera más lógica: ante su primer partido de riesgo, la Selección argentina se quedó afuera de la Copa América y la racha de 26 años sin conseguir un título llegará indefectiblemente hasta 27. Y el buen rendimiento de la Albiceleste en la derrota 2-0 frente a Brasil no servirá para tapar que la dirigencia de la AFA regaló un año y otra competencia oficial tras el golpazo en Rusia 2018.

A pesar de que aún no hubo anuncios oficiales, es un hecho que Lionel Scaloni no continuará al frente del equipo. Y una vez que la decisión se haga oficial terminará de confirmarse el final de un ciclo que nunca debió haber sido: los seis amistosos del segundo semestre del año pasado que le alcanzaron a Tapia para confirmar al DT eran los únicos que había dirigido al frente de un equipo profesional. Por eso, la sensación que queda luego del certamen continental es que Argentina tendrá que empezar casi de cero, una vez más.

El balance del ciclo del entrenador deja muchísimo más en el debe que en el haber. Quizás, la única noticia totalmente positiva de la era son las apariciones de Lautaro Martínez y Rodrigo De Paul. El bahiense ya asomaba como un futbolista de Selección, pero ya comienza a asentarse como un estandarte de la renovación, mientras que el mediocampista era un futbolista que aparecía apenas como una alternativa en la previa del torneo y se va de Brasil como un indiscutido. 

El resto de estos 10 meses queda para el haber. La Copa América no entregó ni un esquema, ni un funcionamiento sobre el cual construir a futuro. Las escasas certezas que había en la defensa desaparecieron: Nicolás Otamendi ya no asoma como el líder del fondo y Nicolás Tagliafico dejó de tener el lateral izquierdo garantizado. Los errores en los cambios, repetidos en todos los partidos, quedarán como uno de los grandes sellos del ciclo. Nadie podrá decir que era inesperado.