No la pasó bien el América, lejos de su cancha y sin su hinchada alentando, sufrió los efectos del calor de la Arenosa y el buen orden táctico con el que Gamero paró a su equipo en el terreno de juego para buscar ganarlo con su característico juego por las bandas y con ataques letales al centro del área.
La Mecha volvió a tener problemas de posesión, no encontró sociedades en el medio de la cancha que le ofrecieran a Juan Carlos Osorio el fútbol ofensivo que le había caracterizado en las dos últimas fechas del todos contra todos.
La segunda mitad mostró a un conjunto Escarlata más comprometido con el encuentro y determinado a conseguir alguna anotación que le permitiera montarse de nuevo en el partido, con Adrián Ramos como ese líder que no descansa y que nunca baja los brazos cuando las cosas se ponen complicadas.
Millonarios se relajó al extremo sobre los minutos finales y concedió ventajas que América no perdonó, primero Ramos de penal para el empate y sobre la agonía de los 90 minutos, Rodríguez se encargó de poner arriba a los diablos rojos en el marcador.
Buen inicio de Cuadrangular para el América, que sigue sufriendo, pero dando resultados, recuperando la confianza y de paso el cariño de la afición, mientras que Millonarios debe pensar en esos errores que le siguen costando partidos importantes.




