Santiago Solari es uno de esos entrenadores que entiende el juego de una manera muy especial. América se ha convertido en un equipo muy confiable bajo la conducción del Indiecito y con un estilo que es reconocible a simple vista; sin embargo, el equipo no ha podido trascender en los partidos de Liguilla y todo lo bueno que ha conseguido el timonel argentino parece insuficiente en el club más ganador de la Liga MX.
Es por eso que el mercado de pases se presenta como una oportunidad inmejorable para Solari, sobre todo para reforzar las posiciones más débiles y tener las garantías necesarias para pelear por algo grande en el torneo Clausura 2022. Sin embargo, el exReal Madrid sigue obsesionado con la idea de fortalecer aún más el mediocampo, incluso si para ello tiene que renunciar a otras zonas donde necesita fichajes.
Y es que luego de culminar su contrato con el Galaxy, Jonathan dos Santos finalmente se convirtió en nuevo refuerzo del América. El mexicano quedó libre para negociar su incorporación con cualquier equipo y esta oportunidad no la dejaron pasar las Águilas, que terminaron complaciendo al Indiecito con una contratación tan mediática como innecesaria.

América claramente tiene uno de los mejores mediocampos de la Liga MX. Esa es la zona de gestación del juego de los Azulcremas, que se diferencian del resto de los equipos que priorizan el juego por las bandas. Las Águilas controlan el juego a través de la posesión, aprovechando la visión y precisión de sus volantes para centralizar las ocasiones y llevar a cabo esa idea de desarrollar el partido en campo contrario.
Uno de los principales referentes del América es Pedro Aquino. El peruano llegó procedente de León con la misión de convertirse en el líder de los Azulcremas, algo que no demoró demasiado pues incluso en el Guardianes 2021, su primer torneo con la playera del equipo de Coapa, rápidamente se consolidó como uno de los hombres de confianza de Santiago Solari con su criterio en la salida y despligue sin pelota.
Lo mismo sucede con Richard Sánchez, quien se ha convertido en un todoterreno para las Águilas con su impresionante recorrido. Es clave tanto en la recuperación como al momento de profundizar en ataque, donde destaca además por su extraordinario golpeo de media distancia. El paraguayo tiene un papel muy importante en el equipo y su presencia se nota en cada partido con el América.
¿Y qué decir de Álvaro Fidalgo? Llegó a petición de Solari y ha justificado su contratación con la visión e inteligencia que hace que toda esa posesión que caracteriza al América cobre sentido, además de haber marcado cuatro goles en el Apertura 2021. También está Fernando Madrigal, otra solicitud del Indiecito a principios de semestre que aporta calidad al mediocampo.
Todo esto, sin mencionar al joven Santiago Naveda o a la reciente incorporación de Diego Valdés. ¿De verdad era necesario el fichaje de Jona?
GettyMientras el América sigue empecinado en cerrar la llegada de más mediocampistas, hay otras zonas del campo en las que las Águilas no están tan fuertes, siendo los extremos una de ellas. Esa idea de centralizar el juego ha llevado al equipo a prescindir de jugadores de banda que ofrezcan recorrido y desequilibrio por los costados, algo que puede destrabar partidos cuando las cosas no salgan según lo planeado.
A veces quien ocupa el puesto de centro delantero sufre en exceso el no tener a un jugador que meta algún servicio al área, esos que tantas veces resuelven los partidos. Buscar extremos puede ofrecerle muchas variantes a Solari, con el objetivo de evitar que su juego se haga predecible ante los rivales y pueda liberar un poco a los jugadores más creativos, como es el caso de Fidalgo.
Otra de las prioridades del equipo debería ser el fichaje de un central de garantías. El América necesita un hombre de jerarquía en la última línea, que sea una fortaleza en el juego aéreo y que además establezca ese muro de contención en el eje con Aquino o Madrigal. Al equipo le falta un comandante con la personalidad necesaria para las grandes citas, esas en las que el equipo a quedado a deber a nivel local e internacional.
Mientras tanto, siguen llegando mediocampistas en una clara demostración de radicalización del modelo con el que viene trabajando Solari. Ese que contempla el centro del campo como la sala de máquinas donde todo empieza y termina para los Azulcremas. Jona dos Santos fue el más reciente y a todo esto, cuesta imaginar cómo el Indiecito los acomodará a todos en el once inicial.
