España y Marruecos, junto con Portugal, compiten por organizar la final del Mundial 2030.
Varias informaciones señalan la influencia del presidente estadounidense, Donald Trump, en la decisión final, bien por su postura negativa hacia España debido a las políticas del presidente Pedro Sánchez, bien por su propio deseo.
Según el diario «AS», tras el verano la FIFA empezará a decidir, y lo primero será reducir las ciudades y estadios anfitriones en los tres países.
Se espera que los tres países vean reducido el número de estadios aprobados, con modificaciones en la lista, en la que se añadirán algunos recintos y se descartarán otros.
En los últimos días, una comisión de clubes españoles ha visitado varios estadios estadounidenses invitada por la FIFA.
En cuanto a la final, España trabaja para asegurarla, aunque el Real Madrid, liderado por Florentino Pérez, ya se ha adelantado y mantiene contactos directos con el presidente de la FIFA, Gianni Infantino.

