El entrenador del Real Madrid, José Mourinho, se enfrentará a cuatro interrogantes tácticos tras el final del actual parón internacional: el lateral derecho, el eje de la defensa, el doble pivote y la línea ofensiva, según el diario "Sport" catalán.
Los perfiles del once titular de Mourinho han empezado a definirse, pero varias decisiones siguen pendientes. El parón internacional deja al técnico portugués ante asuntos abiertos que podrían cambiar la fisonomía del equipo cuando se reanuden las competiciones, en función de las decisiones que tome.
Lee también
El-Sibari, entre los 10 jugadores más caros de la Bundesliga; y Olise arrasa con todos
Revolución a la vista en el once del Barcelona tras el parón internacional; y Hamza, bajo los focos
El primero de estos asuntos tiene que ver con el lateral derecho, donde parece que Dumfries goza de una ligera ventaja sobre Arnold. El jugador neerlandés encaja especialmente bien con la idea física de Mourinho y regresa del parón tras un papel destacado con la selección de su país.
Por su parte, el jugador inglés ofrece soluciones diferentes cuando el equipo necesita construir el juego desde atrás, pero su problema recurrente sigue siendo sus errores defensivos, un punto que juega especialmente en su contra con Mourinho.
Y en el eje de la defensa, las circunstancias desempeñan un papel no menor que las decisiones del entrenador. La pareja formada por Konaté y Huijsen se perfila como la opción principal, pero las lesiones y las sanciones condicionan mucho esta posición.
Queda la incógnita sobre el estado en el que regresará Militão, pues el defensa brasileño ha empezado a entrenarse con el grupo y se acerca a su vuelta, algo que podría reordenar las prioridades en esta posición. Y si recupera su nivel, no hay duda de que Militão es el mejor central del equipo, según "Sport".
El pivote: seguridad sin creatividad
El doble pivote suscita aún más dudas. La pareja formada por Valverde y Tchouaméni aporta al equipo una buena ocupación de espacios y seguridad defensiva, pero puede privar al equipo de creatividad en la posesión del balón, un problema que el Real Madrid arrastra desde hace varias temporadas y que está estrechamente ligado a la pareja francesa y uruguaya. Bernardo Silva representa el tipo de calidad diferente que necesita el centro del campo, aunque su papel sigue estando muy lejos de lo esperado hasta ahora, además de que su limitada participación con Portugal sugiere que no está en su mejor momento físico.
El ataque: Güler y Diomande llaman a la puerta
El asunto más apasionante sigue siendo la línea ofensiva, cuyos protagonistas son Arda Güler y Diomande, que reclaman más espacio. Güler se ha convertido en una fuente de creatividad imprescindible, mientras que Diomande demuestra que ya es capaz de ofrecer lo que el equipo necesita, y sus minutos en el derbi de Madrid, al menos, dan esperanza a la afición del conjunto blanco.
Pero el problema es que dar entrada a ambos exige prescindir de otro elemento, y aquí aparecen los nombres que resultan difíciles de tocar. Desde un punto de vista puramente futbolístico, las miradas se dirigen a Vinicius, tras un inicio muy por debajo de su nivel habitual. El entrenador lo ha defendido públicamente, asegurando que recuperar su olfato goleador es cuestión de tiempo, pero la realidad es que todas las miradas están puestas sobre el brasileño.
Y un mes de octubre complicado, dada la exigencia de sus partidos, ayudará a aclarar la dirección que sigue el Real Madrid bajo las órdenes de Mourinho.




