No fue el mejor de los Clásicos para Arturo Vidal con el Barcelona. Sin embargo, en cuanto a entrega y pundonor, nadie puede reclamarle nada al mediocampista. Prueba de ello consistió una de las acciones en el segundo tiempo, cuando, estando en el piso, se lanzó con la cabeza con tal de quitarle el balón a Isco.
La jugada sorprendió no solo al futbolista Merengue, sino al público presente en el Estadio Santiago Bernabéu y al árbitro Mateu Lahoz, quien, no obstante, dejó seguir el desarrollo del encuentro.


