El FC Barcelona respira aliviado por fin. Tras horas de inquietud y expectación que vivieron los aficionados del conjunto blaugrana después de la repentina lesión de su capitán Raphinha con la selección de Brasil frente a Australia, llegaron noticias tranquilizadoras desde la concentración de la Seleção. La lesión no es grave, y la estrella brasileña está de camino a Cataluña para iniciar la cuenta atrás de su regreso a los terrenos de juego antes de una semana de fuego que le espera ante el Getafe, el Paris Saint-Germain y el Clásico.
La tensión había alcanzado su punto máximo tras el amistoso de Brasil contra Australia, cuando Raphinha pidió ser sustituido después de sentir una molestia muscular. Desde el primer momento, el jugador tranquilizó a su club asegurando que el asunto no era motivo de preocupación y que había solicitado el cambio únicamente como medida de precaución, a la espera de someterse a pruebas exhaustivas para confirmar su buen estado.
Una vieja preocupación que resurge
Los temores del Barcelona no surgieron de la nada. El club catalán vivió escenarios similares la temporada pasada cada vez que sus jugadores eran convocados por la selección brasileña, debido al agotador viaje de más de 40.000 kilómetros hasta el otro lado del mundo y a la presión de los partidos, ya que la Seleção disputa dos enfrentamientos contra Australia y otros tantos contra la India durante el cargado parón internacional.
En cuanto la directiva y el cuerpo técnico dirigido por Hansi Flick tuvieron conocimiento de la lesión de su capitán, el club se movió con rapidez y reclamó el regreso inmediato del jugador a Barcelona para evitar cualquier riesgo adicional, y que estuviera disponible bajo la supervisión del cuerpo médico del club en lugar de permanecer con la expedición de la selección.
El calendario del regreso
Según reveló el diario catalán "Sport", el viaje de vuelta de Raphinha será largo y agotador, y durará casi un día completo, lo que hace imposible que se someta a las pruebas médicas en Cataluña este miércoles.
El diario aseguró que no hay una gran preocupación dentro del club, pues en principio la lesión no parece grave y, en caso de que no haya ninguna sorpresa inesperada en los resultados de las pruebas, el jugador estará listo para el partido contra el Getafe en LaLiga.
Según el diario, la directiva del Barcelona insistió en que el principio de "no hay por qué apresurarse" será el que rija el tratamiento del caso del brasileño, sobre todo con un calendario cargado y de fuego que espera al equipo, que incluye una difícil visita al Galatasaray y un esperado enfrentamiento contra el Paris Saint-Germain en la Champions League, antes del gran evento: el Clásico frente al Real Madrid.
El plan establecido contempla que Raphinha disfrute de un descanso completo el jueves nada más llegar, para someterse a las pruebas médicas decisivas en la Ciudad Deportiva Joan Gamper el viernes, y unirse después de forma gradual a los entrenamientos del grupo.

