El fuerte inicio de temporada del Barcelona recibió el elogio de su rival, el Atlético de Madrid, después de que el técnico argentino Diego Simeone describiera al conjunto catalán como "el mejor", en una valoración que refleja el nivel que ha mostrado el equipo de Hansi Flick durante las primeras semanas de competición.
Simeone, en una intervención con la cadena "ESPN", dijo sobre el nivel del Barcelona: "Son los mejores", concediendo al equipo un elogio destacado por parte de un entrenador con una larga experiencia enfrentándolo en las competiciones nacionales y en la Liga de Campeones de Europa.
Simeone afirmó: "El Barcelona practica un fútbol maravilloso, y parece jugar en un nivel completamente distinto al del resto de equipos. De hecho, no tenía un delantero puro de la clase de un número 9, y entonces apareció Raphinha y marcó 12 goles en 7 partidos, mientras que Lamine Yamal, según creo, ha anotado 7 goles".
Y añadió: "Los números son asombrosos, además el equipo presiona a sus rivales en sus propios campos y les priva de tiempo y espacios. El Barcelona no teme arriesgar ni encajar un gol, porque parece más superior cuanto más impone su estilo, y por eso lo veo como el mejor equipo en este momento".
Simeone conoce bien la dificultad de jugar ante el Barcelona, tras haber disputado a lo largo de su trayectoria con el Atlético de Madrid numerosos enfrentamientos contra el conjunto catalán, y haber logrado resultados destacados frente a él en más de una ocasión.
Además, el Atlético se ha enfrentado al Barcelona en competiciones oficiales hasta hace poco, lo que otorga a la valoración del técnico argentino un peso adicional.
El elogio de Simeone llega en un momento en el que el Barcelona lidera la tabla de clasificación con 21 puntos, después de que el equipo mostrara un nivel sólido bajo la dirección de Flick, y lograra imponer su estilo y conseguir resultados positivos desde el inicio de la temporada.
Sin embargo, el mayor desafío para el Barcelona sigue siendo mantener este ritmo durante los próximos meses, ante la acumulación del calendario de partidos y el aumento de la intensidad de la competición por los títulos. El fuerte inicio otorga al equipo confianza, pero la continuidad y la capacidad de manejar los partidos decisivos determinarán su grado de éxito al final de la temporada.

