Dirigir el partido del Clásico no fue una tarea sencilla para el árbitro Martínez Munuera, en plena guerra abierta entre el Real Madrid y el Barcelona por el arbitraje, pero logró superar la prueba en el Camp Nou.
Según el diario español «As», Munuera ofreció un buen desempeño arbitral desde el punto de vista del Comité Técnico de Árbitros, controlando el desarrollo del encuentro sin convertirse en protagonista de los acontecimientos.
El diario explicó que Munuera salió airoso del quinto Clásico que dirige, tras demostrar que posee la experiencia necesaria para controlar uno de los partidos más tensos y encendidos del fútbol español.
Señaló que cualquier chispa en este tipo de enfrentamientos puede convertirse en un enorme incendio, pero esta vez eso no ocurrió en el Camp Nou.
Las fuentes arbitrales consultadas por el diario coinciden en que el árbitro quizás podría haber mostrado algunas tarjetas amarillas adicionales, pero ninguna de las jugadas alcanzó el nivel de error grave por parte del colegiado procedente de Alicante.
Una de las jugadas más polémicas del partido fue la entrada de Joao Cancelo sobre Diomande, ya que el Real Madrid reclamó la expulsión del jugador del Barcelona, pero el árbitro y la tecnología del VAR no consideraron que la entrada tuviera la gravedad necesaria para ello.
Martínez Munuera se equivocó al valorar la sanción apropiada para la jugada, porque el golpe de Cancelo sobre el músculo gemelo de la pierna del jugador del Real Madrid merecía una tarjeta amarilla, pero no la mostró.
En cambio, el VAR acertó al no intervenir, porque la jugada no merecía tarjeta roja directa según la valoración del Comité Técnico de Árbitros.
También fue correcta la decisión del VAR y del árbitro de campo en la jugada del toque de balón con la mano de Alejandro Baldé, ya que el balón impactó en esa zona del cuerpo del jugador del Barcelona, pero la jugada no requería la señalización de una falta.
La valoración de la jugada se hizo de manera adecuada desde el terreno de juego, lo que permitió a Martínez Munuera abandonar el Camp Nou con una buena calificación de su desempeño arbitral.





