La alegría de David Otorbi, la joven promesa del Valencia, por disputar su primer partido como titular bajo la dirección del técnico Aguirre se convirtió en una pesadilla, después de que sufriera una fuerte lesión en los primeros minutos del derbi ante el Villarreal, que le obligó a abandonar el terreno de juego en camilla entre lágrimas y con la ovación de la afición del estadio de Mestalla.
Otorbi, de 19 años, había recibido un caluroso recibimiento de la afición cuando se anunció el once titular, tras participar como suplente en los dos partidos anteriores y ofrecer actuaciones destacadas que atrajeron las miradas hacia él como una de las promesas emergentes más brillantes del equipo.
Pero el estreno del joven extremo no duró mucho, ya que cayó al suelo apenas 11 minutos después del inicio del encuentro, durante un intento de lanzarse hacia los espacios libres, una de sus principales cualidades en el campo, antes de llevarse las manos a la parte posterior de su muslo derecho con fuertes muestras de dolor.
Los temores aumentaron cuando el jugador fue incapaz de ponerse de pie o caminar con normalidad, por lo que el cuerpo médico tuvo que trasladarlo fuera del terreno de juego en camilla, mientras se cubría el rostro entre lágrimas, en una escena que conmocionó a sus compañeros y a la afición.
Los aficionados del Valencia comprendieron la dificultad del momento, por lo que corearon el nombre del jugador y le aplaudieron con calor durante su salida, en un intento de apoyarle tras la lesión que detuvo de forma repentina su primera titularidad.
La lesión de Otorbi llega para aumentar los problemas del Valencia, que ha sufrido una serie de lesiones durante el mes de septiembre que han afectado a sus opciones tácticas.





