El diario español "Mundo Deportivo" ha sembrado dudas sobre la precisión con la que se recogieron las declaraciones del portugués José Mourinho, director técnico del Real Madrid, tras el enfrentamiento ante el Racing de Santander, después de atribuirle un reconocimiento de que el penalti que obtuvo Kylian Mbappé no era válido, en una versión que difiere notablemente del resto de fuentes españolas que recogieron las palabras del entrenador.
El rotativo catalán había publicado un reportaje titulado "Mourinho: está claro que no era penalti", en el que afirmaba que el técnico portugués reconoció que la entrada de Barberà sobre Mbappé no merecía la señalización de un penalti, y le atribuyó la frase: "Cuando el árbitro señaló el penalti a Mbappé estaba tranquilo porque me encontraba a 60 metros y no pude verlo, pero después de verlo en la tablet dije: si el árbitro del vídeo no estaba dormido, esto no es penalti".
El diario añadió que Mourinho afirmó con claridad que la jugada no merecía un penalti, lo que confirió a la declaración un significado llamativo, al tratarse de un reconocimiento por parte del entrenador del Real Madrid de que su equipo se benefició de una decisión arbitral errónea.
Una versión completamente distinta en el resto de la prensa
Sin embargo, una revisión de las declaraciones publicadas en otros medios de comunicación españoles reveló una diferencia sustancial en el contexto de las palabras.
El propio diario "Sport", catalán, recogió la declaración de manera diferente, aclarando que Mourinho hablaba del penalti que se señaló a favor del Racing por un toque de mano sobre Aurélien Tchouaméni, antes de que el árbitro del vídeo interviniera y anulara la decisión.
Las declaraciones del técnico portugués, según "Sport", se produjeron en el contexto de su defensa de la decisión de anular el penalti, tras aclarar que el balón rebotó en la mano de Tchouaméni desde su propio cuerpo y, por tanto, no correspondía señalar infracción.
Y lo más evidente es que el diario "As", español, publicó la pregunta que se le formuló a Mourinho de manera literal, que abordaba ambos penaltis, el de Mbappé y el de Tchouaméni, y señaló expresamente que el entrenador evitó dar una opinión directa sobre la primera jugada, pese a que se le preguntó por ella, mientras que centró sus palabras en la segunda situación.
El asunto no se limitó a los periódicos, pues la página oficial del Real Madrid publicó la transcripción completa de la rueda de prensa, y colocó la declaración bajo el título "Protestas del Racing", antes de que Mourinho mencionara a Tchouaméni por su nombre, luego hablara del rebote del balón desde su cuerpo, y a continuación siguiera directamente con la frase del árbitro del vídeo dormido, para después afirmar que el penalti no era válido.
¿Confundió el diario ambas jugadas?
Volviendo a la secuencia de las declaraciones, parece que hay una confusión evidente en el reportaje de "Mundo Deportivo" entre las dos jugadas polémicas del partido.
En la primera parte, Mbappé obtuvo un penalti tras un contacto con Mateo Barberà, con el que el Real Madrid anotó el gol de la ventaja, en medio de amplias protestas de los jugadores del Racing y de su cuerpo técnico, por considerar que el contacto no fue suficiente para señalar una infracción.
Y en la segunda parte, el árbitro señaló otro penalti para el Racing tras el choque del balón con la mano de Tchouaméni, pero se retractó de su decisión después de revisar la tecnología del vídeo, al comprobarse que el balón rebotó en la mano del jugador del Real Madrid desde su pie mientras intentaba jugarlo.
Y fue precisamente aquí donde se produjeron las declaraciones de Mourinho sobre la necesidad de conocer las reglas, al afirmar que el toque de mano de Tchouaméni no merecía penalti, y que el árbitro del vídeo tuvo razón al intervenir para anular la decisión.
¿Error o mala fe?
No se puede afirmar con certeza que lo ocurrido con Mundo Deportivo fuera intencionado o producto de mala fe, pero la diferencia entre el reportaje publicado en el diario y la transcripción oficial de la rueda de prensa, junto a lo recogido por el resto de medios de comunicación, plantea interrogantes legítimos sobre la precisión de la redacción y la edición.
El asunto adquiere una sensibilidad añadida si se tiene en cuenta la identidad catalana del diario y sus conocidas posturas en la cobertura de las noticias del Real Madrid y el Barcelona, aunque la línea editorial por sí sola no basta para demostrar una tergiversación intencionada de una declaración.




