OPINIÓN
Hace un fútbol de autor. Es un futbolista de pincel fino. Su fútbol se aprecia mejor in situ desde el estadio. De ‘9’ sólo tiene el dorsal. Es un alma libre. Con ser el mejor aliado de Ronaldo tiene suficiente. Nadie entiende el fútbol de ataque como él… Hablamos de Benzema, claro. Y puestos unos tras otros los clichés que decimos sobre él, suena hasta un poco ridículo la cantidad de eufemismos que utilizamos para definir al francés. No porque falten a la verdad, ni mucho menos, sino porque nunca parecen estar en su justa medida. Como las críticas cinematográficas. Cuando el propio atacante demuestra todo lo que tiene sobre el césped, se quedan hasta cortos para definirle. Mientras que, cuando muestra su cara más insulsa, parecen estar refiriéndose a otro futbolista diferente.
Alineaciones y cómo ver el próximo partido del Real Madrid
Afortunadamente para los intereses madridistas, ahora están ante el primer caso. Y es que en las últimas fechas se está viendo al mejor Benzema, y justo en el mejor momento de la temporada. Cuando la Champions League entra en la recta final. Y lo hace para el Real Madrid, gracias precisamente a un doblete del ‘9’ que no es nueve ante el Bayern de Múnich. Dos goles que fueron la guinda a una gran actuación, y el preludio a otro gran partido en el Clásico, incluida una asistencia mágica a Cristiano. Destellos en el área para enseñar en los ‘highlights’ -lo que tanta falta le hace-, y que se suman a lo que siempre da: fluidez, toque, juego, etcétera. E incluso en los últimos tiempos, también una muy necesaria presión y defensa.
Quién sabe si el galo ha visto las orejas al lobo después de quedarse fuera del once en Múnich y ante la Juventus en el Bernabéu, y ha apretado sus garras de gato en los últimos partidos. O simplemente es cuestión de que ahora ha estado un poco más fino de cara a puerta y con ello logra parecer más completo en el resto de las facetas del juego también. Seguramente sea una conjunción de ambas. Pero el caso es que lo que sigue pareciendo una quimera con Bale, ya no lo es tanto con un Benzema a este nivel: obligar a todos a replantearse las quinielas de cara al once de Kiev.




