Joan Laporta Rafa Yuste Memphis Depay Mateu AlemanyGetty Images

Balance de mercado en el Barça: sin Messi, pero con el resto de deberes hechos

El Barcelona se ha quedado sin Leo Messi. Tras 17 años defendiendo la camiseta del primer equipo azulgrana, el astro argentino ha sido la víctima principal de un desastre económico sin precedentes que ha lastrado las posibilidades de renovación del futbolista más importante de la historia culé. Una situación dramática que incluso ha generado las primeras tensiones en la directiva de Joan Laporta, quién estuvo vendiendo ilusión acerca de la continuidad del ‘10’ no solo durante la campaña electoral, sino hasta tres días antes del adiós definitivo del capitán.

La obligatoriedad de ahorrar para salvar al club de la quiebra ha sido el mantra que la directiva ha mantenido desde que empezó a abrir cajones y a encontrarse documentos que no esperaba. “Sabíamos que la situación era mala, pero no tanto”, insisten fuentes del palco. “Hemos priorizado salvar al club”, comenta una segunda persona. Ante esa premisa, el Barça afrontaba el mercado consciente de que no podría pagar traspaso para fichar a ningún jugador. Con el único futbolista que se hizo fue con Emerson Royal, aunque pensando en todo momeno en las posibilidades de mercado para hacer negocio con el brasileño. Y no pagar traspaso significa que el club no podía hacer ninguna inversión potente para incorporar a un crack mundial.

A la vista de la imposibilidad de competir con los grandes de Europa, la prioridad absoluta del Barcelona ha sido el ahorro. Ventas, cesiones y reducciones de salario, incluso hasta el último día de la última liga abierta, la turca, que se llevó a un Miralem Pjanic que no encontró equipo en todo el verano pese a las ofertas recibdas y a la insistencia del club para que aceptara alguna de ellas. “Solo quería jugar en uno de los grandes de Europa, no quería escuchar propuestas de equipos que no compitiesen por ganarlo todo”, cuentan fuentes de la secretaría técnica. Pero finalmente, tras la presión, Pjanic firmó su cesión al Besiktas.

Los más de 260 millones de ahorro, entre los ingresos por traspaso y la reducción de la masa salarial en más de 150 ‘kilos’,  destensan la situación financiera de la entidad blaugrana y le permiten alejarse a pocos metros de la siempre existente sobra de conversión en Sociedad Anónima Deportiva (SAD), un debate que la directivs se niega a afrontar. “La SAD no es una opción. Rotundamente no”, reiteran.

Anuncios

¿TE HA GUSTADO ESTA HISTORIA?

Añade GOAL.com como fuente preferida en Google para ver más de nuestras noticias

Sigue a GOAL en Google