El Arsenal no necesitó mucho tiempo para enviar su primer mensaje a sus rivales, después de convertir el enfrentamiento ante el Manchester City en una noche excepcional que terminó con un contundente 3-0, en la que Erling Haaland apareció lejos de su peligrosidad habitual, mientras Martin Ødegaard se llevó los focos con una actuación destacada que condujo al Arsenal a coronarse con la Community Shield inglesa por decimoctava vez en su historia.
La victoria del Arsenal no fue solo una coronación temprana con un título honorífico, sino que llevó consigo fuertes indicios de la preparación del equipo para la nueva temporada, después de imponer su superioridad sobre el Manchester City y afianzar su control sobre el partido, en un momento en el que Haaland fue incapaz de dejar su sello ofensivo, viviendo una noche para el olvido ante el brillo de Ødegaard y sus compañeros.








